Cuando en la asamblea general del pasado día 28 de octubre Julia Casanueva y su equipo anunciaron que se iban a quedar con una sola sede federativa de las dos que tenían, Madrid o Santander, estaba claro que acabaría cayendo la de la capital de España.

En aquel momento publiqué un artículo en esta página titulado: Luis de Salazar podría tener los días contados. Lo que no imaginaba es que fueran a ser tan pocos, después de leer en ABC de la Náutica a Pedro Sardina el artículo titulado: La Federación liquida a sus empleados de Madrid y se marcha a Santander.

Lamentablemente estaba cantado. Julia Casanueva se ha llevado a las puertas de su casa la federación, todo muy normal. Menos mal que cuando promovió la moción de censura sus promesas fueron que solo estaría un año, y luego se presentó a las elecciones y que iba a cerrar Santander, ya ahora se va llevar no solo la actividad deportiva, sino también la administrativa.

Me da mucha pena esta situación, por las personas que están trabajando ahí y sobre todo para la institución.

Y el Consejo Superior de Deportes, para variar, sigue a por uvas. En realidad es muy típico de ellos mirar hacia otro lado, y cuando al final quieren actuar, acostumbra a ser tarde y mal.

Gerardo Pombo puso los cartuchos, José Ángel Rodríguez la mecha y Julia Casanueva el mechero. Ahora solo falta esperar el momento de la detonación que supondrá el primer paso para la desaparición definitiva de la federación.

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