El Tribunal de lo Contencioso-Administrativo ha admitido a trámite la reclamación interpuesta en su día por el regatista olímpico José Francisco García de Soto, contra el Consejo Superior de Deportes (CSD) y la Real Federación Españole Vela (RFEV), con respecto a la petición realizada por ésta de forma presuntamente irregular de la World Sailing Cup Final, que se acabaría celebrando en Santander el pasado mes de junio.

Según la reclamación presentada ante el CSD y elevada a la justicia ordinaria, la petición de la final del circuito mundial se hizo estando la RFEV con el periodo electoral en marcha a la presidencia y asamblea, con lo que la Junta Gestora no estaba habilitada para llevar a cabo ninguna acción más allá de organizar el día a día de la entidad, es decir pagos y acciones ya previstas en los presupuestos y calendarios, como puede ser por ejemplo el pago de nóminas, gastos corrientes como luz, agua, y poco más.

La Junta Gestora en cuestión pidió la celebración de un campeonato que hipotecaba al siguiente mandato independientemente de quién hubiera sido el ganador de los comicios, cosa que no está permitida.

Para que se pueda celebrar una regata internacional en España, ésta tiene que estar autorizada previamente por parte del CSD y del Ministerio de Asuntos Exteriores, y en este caso, ninguno de los dos organismos había dado el visto bueno para ello.

García de Soto presentó una denuncia ante el CSD debido a esta irregularidad, a lo que los servicios jurídicos resolvieron argumentado que se había admitido debido al interés turístico y económico de la ciudad de Santander. Eso es como si en el vado del garaje de mi casa está aparcado un Rolls-Royce y cuando llamo a la grúa, la policía municipal me dice que el auto en cuestión está bien estacionado porque lo que hace el coche es prestigiar la calle. ¡Por favor seamos serios!

El hecho es que el Contencioso-Administrativo ha admitido a trámite el recurso contra la resolución del CSD. En la que sus funcionarios podrían haber incoado en una prevaricación al haber resuelto de manera irregular la denuncia presentada en su momento por García de Soto.

Me consta de fuentes muy directas que en el CSD hay un alto grado de preocupación por el hecho de haberse elevado la reclamación al Contencioso-Administrativo, ya que una vez ha saltado a la justicia ordinaria, se les ha escapado de las manos. Y todo por una vacilada.

Si al final el Contencioso-Administrativo considerara como falta grave y fallara en contra del CSD y en definitiva de la RFEV, las consecuencias podrían ser a modo de sanciones e inhabilitaciones sobre sus responsables. Y esto ya no es broma.

García de Soto, si algo tiene, es que es insistente hasta infinito y más allá, y de cada cien reclamaciones y denuncias que hace, de vez en cuando alguna llega a buen puerto.

Y sino que se lo pregunten a Gerardo Pombo o a Pedro Labat. Y ahora, a Casanueva.

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