El Cippino ha sido uno de los campeones en aguas baleares. Foto: Nico Martínez

La Regata Illes Balears Clàssics coronó hoy a sus vencedores en una jornada en la que parte de la flota no pudo competir por las fuertes condiciones de viento registradas durante la mañana en la Bahía de Palma, con un viento de más de 20 nudos de Gregal. Mariska (FI15), Corsaro II (Clásicos), Orion (RI Clásicos) y Cippinio (Época) se alzaron con la victoria en la regata de barcos clásicos del Club de Mar Mallorca. El comité organizador, que mantuvo a la flota aplazada hasta el mediodía, consiguió dar la salida de una prueba para las clases Época, Clásicos y Clásicos RI con un viento que al final osciló entre los 15 y los 11 nudos del NE.

El premio especial al ganador absoluto lo compartieron, por primera vez en la historia de la regata, el Cippino y el Corsaro, dado que ambos consiguieron el mismo número de primeros puestos en sendas clases integradas por idéntico número de barcos (8).

FI15

La clase Fórmula Internacional 15 metros no disputó ninguna prueba debido a las condiciones meteorológicas. Las cuatro embarcaciones permanecieron amarradas en el Club de Mar Mallorca y la clasificación quedó intacta. De esta forma, el Mariska (1908) conseguía una victoria merecida gracias al pleno de triunfos que registró en las cuatro pruebas que ya se habían disputado. En segunda posición terminó el The Lady Anne (1912), con tres segundos y un tercero en su casillero. El podio lo completó el que fuera barco de Alfonso XIII, el Hispania (1909). Cerró la clasificación el Tuiga (1909), buque insignia del Yacht Club Monaco.

CLÁSICOS

En Clásicos, el Corsaro II (1960) no dio cuartel a sus rivales y cruzó, por tercera vez, la línea de llegada en primera posición en tiempo real. El barco escuela de la Marina Militare Italiana consiguió una ventaja de tres minutos y 57 segundos en tiempo compensado sobre el Oryx, de Martín Chauford, segundo en la prueba de hoy.

El Corsaro, un yawl bermudiano diseñado por Sparkman & Stephens, invirtió una hora y 21 segundos en completar un recorrido costero de 7,5 millas náuticas con salida frente a Cala Gamba, desmarque en el cap Enderrocat y regreso al dique del Oeste. El segundo y tercer clasificado en la general de esta categoría, en la que navegan los barcos botados entre 1950 y 1975, fueron el Emeraude (1975) y el Oryx (1966), respectivamente. Ambas embarcaciones registraron una suma de 9 puntos que se decantó del lado del Emeraude, un sloop bermudiano de pabellón francés, al ser el competidor con mejores resultados parciales.

Simone Giusti, patrón del Corsaro II, se mostró muy satisfecho por la victoria de en la jornada de hoy porque, dijo, “ha sido una prueba muy dura para la tripulación por el fuerte viento, aunque se han dado las mejores condiciones para nuestra embarcación”. El balance de estos tres días de competición no puede haber sido más positivo, según Giusti, quien destacó que “las diferentes condiciones meteorológicas han servido para mejorar el aprendizaje de los cadetes”. “Ya fue una experiencia transportar el barco desde Italia, nos encontramos con un temporal con olas de 8 metros a la altura de Menorca, y todavía más navegar en esta magnífica bahía en una regata muy bien organizada”, añadió.

RI CLÁSICO

El viernes por la tarde la clasificación de los RI Clásicos sufría un importante vuelco por la descalificación en la prueba del día del Orión (1977) y el Tichy Don (1981), que hizo al primero perder el liderato y, con ello, sus opciones de victoria. En la regata de hoy, quien sí que pudo defender el puesto de cabeza fue su tocayo, el Orion (1973), de Tiffany Blackman, a quien le valió el segundo puesto para amarrar la victoria. La prueba costera cayó del lado del ketch Galaxie, de la Fundació Joves Navegants de Balears, que lideró la clase con un tiempo de una hora, cuatro minutos y 41 segundos, con un margen, en tiempo real, de casi media hora sobre el Orión, al que aventajó en compensado por un minuto y siete segundos. La clasificación final de los RI Clásicos es la que sigue: Orion, de Tiffany Blackman, primero; Galaxie (1979), segundo, y Orión, de Gabriel Mateos , tercero.

Tiffany Blackmann, armadora y patrona del Orion, aseguró que la regata de hoy fue “de las que hacen afición”. “Es la primera vez que ganamos en los cuatro años que participamos en la Illes Balears, regata que me encanta por el buen ambiente y la buena organización”.

ÉPOCA

El Cippino, del armador argentino Daniel Sielecki, certificó su triunfo en la Regata Illes Balears Clàssics en la clase Época con una incontestable tercera victoria. El Frers 50 del patrón Martín Billoch completó las 7,5 millas del recorrido del día en una hora, cinco minutos y nueve segundos, consiguiendo una ventaja de tres minutos y 14 segundos en compensado respecto al Sonata (1937), del armador español Jordi Cabau, quien con el resultado de hoy se subía al tercer escalón del podio de la clase.

El segundo clasificado en la general de los barcos de Época fue The Blue Peter, un balandro de 1930 diseñado por el británico Alfred Mylne. Martín Billoch, que ya sabe lo que es ganar en Mallorca (lo hizo el año pasado a bordo del Delphi) reconoció que contar con un buen equipo, “que se conozca y esté bien compenetrado” es básico para conseguir buenos resultados. “Además, el Cippino es un gran barco y está muy bien mantenido”, añadió.

Los llaüts de vela latina, clase que en esta edición reunió a 15 unidades, no pudieron navegar debido a las condiciones de fuerte viento que se registraron por la mañana. El Alzina (1945), vencedor de la única regata disputada ayer en las categorías de vela latina, completó el cuadro de honor de la regata, seguido del Brando (1984).

17/08/2017 – Mariska, Cippino y Corsaro II amarran la victoria de la Illes Balears Clàssics

Dos tripulantes en la banda del Enterprise. Foto: Nico Martínez

La segunda jornada de la Regata Illes Balears Clàssics fue prácticamente un calco de la primera. Sopló el mismo viento, se disputó el mismo número de pruebas y ganaron los mismos barcos en todas las clases, aunque una decisión del jurado descalificó a uno de ellos, el One Toner Orión, en RI Clásicos. Los líderes de tres de las cuatro clases de cruceros lo son gracias a que han ganado todas las mangas, prueba inequívoca de su superioridad pese a la calidad de la flota reunida en el Club de Mar.

La Bahía de Palma no ofreció tampoco ninguna sorpresa. El de hoy fue un día de Embat típico del mes de agosto. El viento empezó a soplar tarde, pero se estableció en un suroeste limpio que fue aumentando de los siete nudos iniciales -los justos para dar las primeras salidas- hasta los 13 de los compases finales de la jornada.

FI15

En la clase FI15, el Mariska (1908), patroneado por Benjamin Redreau, no dio opción a sus rivales y se impuso en las dos regatas del día, aunque en la primera apenas consiguió una ventaja de nueves segundos sobre el Hispania (1909), con Axel Rodger a las caña, y de diez sobre el Lady Anne (1912). El barco de Saint Tropez, que, además de navegar en primera posición de la Illes Balears, se ha adjudicado el premio “Leyenda del mar” al barco mejor conservado de la flota, apenas fue inquietado en la segunda manga de hoy, donde obtuvo un rédito de casi dos minutos sobre el segundo clasificado.

Cabe tener en cuenta que los FI15, también llamados los “fórmula 1” de la vela clásica, compiten en tiempo real en recorridos técnicos barlovento-sotavento y que, por tanto, las victorias y las derrotas se deciden exclusivamente por el trabajo de las tripulaciones y las decisiones tácticas que adoptan los timoneles. Tras su exhibición, el Mariska amarró el triunfo en su clase y, con sus cuatro primeros, es el candidato mejor situado para alzarse con la victoria absoluta en la XXIII Regata Illes Balears Clássics.

Juanlu Paez, táctico del Lady Anne, reconoció que el líder de la clase está navegando “más rápido”. “La regata está siendo muy apretada. Quizás el Mariska tiene un poco más de velocidad y navega muy bien en ceñida. El resto estamos muy pegados. Nos lo estamos pasando muy bien porque cada regata se pierde o se gana por una eslora. Después de una hora de regata, terminar dos o tres barcos en menos de un minuto de diferencia es algo impresionante. La diferencia está en que el Mariska ha empezado la temporada antes y tienen mejor velocidad en ceñida”.

CLÁSICOS

El Corsaro II, de la Marina Italiana, puso también rumbo al que sería su segundo triunfo en la regata del Club de Mar Mallorca tras vencer en la prueba costera de 13 millas disputada en la Bahía de Palma. El yawl italiano, diseñado por Sparkman & Stephens y botado en 1960, fue el más rápido de la flota en tiempo real, con un registro de 02:24:48 horas y una ventaja en compensado de dos minutos y 41 segundos sobre el segundo clasificado, su compatriota Emeraude (1975), del armador y patrón Vittorio Cavanazza, y se puso al frente de la categoría Clásicos, donde compiten las unidades de madera o metal construidas entre 1950 y 1975. Completa el podio de la clase el Oryx, de Martín Chauford, un cutter bermudiano del 66 obra del arquitecto naval John Illingworth.

“Para nosotros está siendo una gran regata”, explicó Simone Giusti, patrón del Corsaro II. “Tengo un buen equipo, el viento está soplando y el barco navega bastante bien. Estoy contento con los cadetes que me acompañan a bordo este año. Paso a paso vamos creciendo. Este es mi segundo año en Mallorca. El embat de la Bahía de Palma es un viento muy bueno y muy estable, y el campo de regatas es muy bello”.

ÉPOCA

Otro barco que no renuncia a compartir el protagonismo de la XXIII Regata Illes Balears es el Frers 50 Cippino (1949), primer clasificado en la clase Época (barcos botados antes de 1950), que en las dos jornadas disputadas ha logrado salir airoso de su duelo con el Enterprise (1939), que hoy fue descalificado por no llevar a bordo el equipo de seguridad que exigen las instrucciones de regata. The Blue Peter (1930) se colocó segundo de la general y el Sonata (1937), de Jordi Cabau, ascendió hasta la tercera posición. Los dos barcos con aparejo de cangreja, Marigan (1898) y Gipsy (1927), no tuvieron opción ante la mayor velocidad de los bermudianos.

El Orion (1977), un One Tonner armado por el andaluz Gabriel Mateos, parecía tener amarrada la que iba a ser su primera victoria en la Illes Balears Clàssics en la clase RI Clásicos (barcos con 25 años de antigüedad) cuando una resolución del jurado, descalificándole en la segunda regata, lo relegó a la tercera plaza. La razón, al igual que ocurrió con el Enterprise, fue no cumplir con las especificaciones de seguridad. El barco de mismo nombre, Orión, botado en 1973 y propiedad Tiffany Blackman, con base en el Club de Mar Mallorca, es el nuevo líder, seguido del Galaxie (1979), de la Fundación Joves Navegants.

VELA LATINA

Hoy se vivió el estreno de la vela latina, que este año ha alcanzado una inscripción récord con 15 unidades. Los lläuts open realizaron un recorrido costero en el que el Alzina (1948), diseñado por el mestre d’aixa Miquel Rosselló y patroneado por Jaume Amengual, propiedad de la Asociación de Amigos del Museo Marítimo de Mallorca y uno de los mayores exponentes de la tradición marítima balear, se alzó con la victoria, seguido del Brando (1984) y Na Paquita (1910).

La Regata Illes Balears cerrará mañana su vigésimo tercera edición con una jornada en la que se espera que los FI15 puedan hacer dos regatas, por una el resto de las clases. Durante la tarde de hoy el Club de Mar ha abierto sus puertas para que los ciudadanos de Palma puedan visitar el puerto y apreciar de cerca las embarcaciones patrimoniales. A las 16.30 horas horas, por otro lado, ha tenido lugar la presentación del libro “Los barcos de Alfonso XIII”, del escritor Luis Tourón.

17/08/2017 – El Mariska manda en la Regata Illes Balears Clàssics

Los barcos clásicos y de época ya navegan en aguas mallorquinas. Foto: Martínez Studio

El Mariska de la Sociedad Náutica de Saint-Tropez se coloca al frente de la general de los “Fórmula 1” de la vela de época tras la disputa de dos regatas. Cippino (Época), Corsaro (Clásicos) y Orión (RI Clásicos) lideran sus clases.

La Bahía de Palma ofreció hoy su mejor versión para el estreno de la XXIII Regata Illes Balears Clàssics, que estos días reúne en el Club de Mar Mallorca a la mejor flota de barcos clásicos y de época del Mediterráneo. Una brisa térmica perfectamente entablada en 220º, con una intensidad que osciló entre los 10 y los 13 nudos, permitió la celebración de dos mangas barlovento-sotavento en la clase F15, donde compiten los “pura sangre” de la vela clásica, y de una prueba costera de 13 millas para las categorías Clásicos, Época y RI Clásico.

El Mariska (1908) fue el indiscutible protagonista de la jornada inaugural en la clase FI15. El velero de la Sociedad Náutica de Saint-Tropez, patroneado por Benjamin Redreau, se impuso con autoridad en las dos mangas al The Lady Anne (1902), que navega por el Royal Ocean Racing Club (RORC). En la primera le sacó 35 segundos y en la restante amplió la ventaja a un minuto y 45 segundos.

El Hispania (1909), embarcación que perteneció al rey Alfonso XIII, y el Tuiga (1909), buque insignia del Yacht Club de Mónaco (tercero y cuarto en ambas regatas, así como en la general), navegaron lejos de los puestos de cabeza. El equipo del Mariska demostró ser el más conjuntado de la flotilla, lo que se dejó notar en todas las maniobras. Los FI15 corren en tiempo real y el trabajo de la tripulación marca la diferencia. Sus recorridos estuvieron situados frente a la Catedral de Mallorca, aunque algo alejados de tierra debido a la dirección del viento.

“Ha sido un buen día para el Mariska, toda la tripulación ha realizado dos buenas regatas y hemos tenido buenas condiciones de viento. Llevamos tres días entrenando aquí y hemos trabajado mucho para conseguir el nivel que deseamos”, declaró Seb Audigane, táctico del Mariska.

REGATA COSTERA

Hoy compitieron también las clases Época (veleros hasta 1950), Clásicos (1975) y RI Clásicos (clásicos modificados o embarcaciones de fibra con más de 20 años de antigüedad) en una travesía costera con salida en Palma, balizas en el Islote del Sec e Illetas, y llegada en el Dique del Oeste.

En Época (ocho participantes), el argentino Cippino, un Frers 50 botado en 1949 y armado por Daniel Sielecki, y el yawl Enterprise (1939), mantuvieron un interesante duelo que se decantó del lado del primero una vez compensados los tiempos. El Halloween (1926) ocupa la tercera posición provisional. Los veleros con aparejo de cangreja, Marigan (1898), el más antiguo de la flota reunida en el Club de Mar, y el Gipsy (1927), no tuvieron opción frente a sus rivales bermudianos (vela triangular), al quedar todos los barcos anteriores a 1950 agrupados en una sola clase por decisión del comité organizador.

“Nos acabamos de enterar de que lideramos la general tras las pruebas de hoy; hemos ido muy empatados con el Enterprise”, explicó Martin Billoch, patrón del Cippino, nada más llegar a puerto. “Somos un barco que defiende muy bien su rating, la tripulación lo ha hecho muy bien. Llevamos tres años navegando juntos y eso es algo que se nota”.

El Corsaro II, un Sparkman & Stephens de 1960 perteneciente a la Marina Italiana, lidera la categoría de Clásicos (ocho participantes), seguido del también italiano Emeraude (1975), de Vittorio Cavanazza, y el Margarita Estalindalamar (1972), de Antón de Llano. Los dos primeros cruzaron la línea de llegada separados por apenas 25 segundos, aunque la corrección de tiempos amplió la diferencia a favor del Corsaro hasta un minuto y 29 segundos. El resto de embarcaciones quedaron a mucha distancia de los dos representantes italianos, que revivirán el duelo que ya han mantenido en anteriores regatas. Ambos son los indiscutibles favoritos para alzarse con la victoria en esta clase.

Los RI Clásicos (ocho participantes) están liderados por el Orión, un One Toner de 1977 del armador Gabriel Mateos, que obtuvo un holgado rédito de 26 minutos sobre el ruso Tichiy Don (1981), de Eugeny Panevin.

La XXIII Regata Illes Balears Clàssics se reanudará mañana a las 12.30 horas con la incorporación de parte de la flota de vela latina. La organización confía en que las condiciones meteorológicas sean muy parecidas a las de hoy en la Bahía de Palma.

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