David Witt, patrón del Sun Hung Kai/Scallywag. Foto; Konrad Frost

El patrón del equipo Sun Hung Kai / Scallywag, Dave Witt, tiene muy claro que las próximas 24 horas son cruciales para confirmar la que sería una histórica victoria en la ciudad originaria del equipo, Hong Kong.

La tripulación de Witt tiene casi 100 millas náuticas de ventaja sobre su rival más cercano, el Vestas 11th Hour Racing, cuando quedan solo 840 millas hasta la línea de meta.

A pesar de esta buena renta, Hong Kong todavía está a casi dos días de distancia, y los experimentados regatistas del Scallywag saben que es mejor no celebrar nada por el momento.

Para llegar a la meta, primero deben cruzar entre Taiwán y Filipinas, unas 400 millas más adelante. Hay algunas zonas de poco viento que deben evitar. Según Witt, las 24 horas previas a este punto decidirán si pueden mantenerse en el primer puesto durante la recta final.

“Para mí, la mayor preocupación es desde aquí hasta pasar Filipinas”, dijo. “Una vez que pasemos la esquina de las Filipinas hacia Hong Kong será bastante fácil, no creo que nos pasen allí. Las próximas 24 horas son las más importantes”, afirma Witt.

“Si no tenemos pérdidas en los próximos tres partes de posiciones, nadie nos atrapará. Vamos a darlo todo durante las próximas 24 horas y, con suerte, cerrar el tema. La única forma en que perderíamos es si nos paramos, y me aseguraré de que no lo hagamos”, añade.

“No creo que la gente entienda realmente la magnitud de esto, si logramos llevarlo a cabo”, finaliza Witt. “Hay muchas primicias: el primer equipo de Hong Kong, la primera vez en Hong Kong … con suerte tendremos mucho tiempo que perder en Hong Kong con unas cervezas delante, pero tenemos que llegar primero”.

Desde las filas del MAPFRE, que mantiene la quinta plaza, su patrón Xabi Fernández reconocía que Scallywag tiene la victoria a tiro. “Parece que Scallywag tiene la etapa bajo control, ¡si no pasa nada, por supuesto! ¡Bien por ellos… y además en su casa! Estoy seguro de que habrá muchas celebraciones…”.

El Vestas 11th Hour Racing, que ocupa el segundo puesto, ha abierto una brecha de 70 millas entre ellos y el team AkzoNobel, que ocupa el tercer lugar en la clasificación de hoy.

Sin embargo, Dongfeng Race Team estaba en el tercer puesto a unas 50 millas de Vestas antes de optar por entrar en modo sigilo, del que saldrá a las 19:00 UTC.

Mientras tanto, la primera escala de Volvo Ocean Race Hong Kong se ha inaugurado oficialmente este miércoles.

La escala, que se encuentra en el Kai Tak Runway Park de Hong Kong, supone la primera vez que los barcos visitan la región, y con el equipo local Sun Hung Kai / Scallywag liderando actualmente la flota de la Etapa 4, la emoción se percibe en el ambiente.

Los principales dignatarios locales presentes en la ceremonia de inauguración fueron Tong Yui Shing, presidente de la Federación de Vela de Hong Kong; Andrew Kwok, CEO de HGC; Hon Lau Kong-wah, Secretario de Interior. A ellos se unieron la Directora Ejecutiva de Volvo Ocean Race, Karin Backlund, y Grant Calder, Director del Puerto de Hong Kong.

Después del corte de la cinta, los invitados realizaron un recorrido por el Race Village. La instalación ya estaba llena de niños de las escuelas locales que disfrutaban de las actividades y estructuras interactivas. Más de 12.500 estudiantes locales visitarán el Race Village durante el período del festival como parte del Programa de Escuelas.

La última ETA para el líder – SHK / Scallywag – es a primera hora de la tarde del viernes, UTC (viernes por la noche en Hong Kong).

16/01/2018 – El líder ya navega a menos de 1000 millas de Hong Kong

El Sun Hung Kai/Scallywag navegando a toda velocidad por el Pacífico Norte. Foto: Konrad Frost

A punto de rebasar la psicológica barrera de las 1.000 millas hasta la meta, el equipo Sun Hung Kai/Scallywag no muestra signos de ceder su tanto rotundo como sorprendente dominio en la Etapa 4.

Empeñados en llegar a su puerto de origen, Hong Kong, como héroes, los tripulantes del Scallywag mantienen una cómoda ventaja de 73 millas sobre su rival más cercanos, el Vestas 11th Hour Racing, mientras la acción alcanza su punto álgido.

Los siete equipos que componen la flota cumplieron dos semanas en el mar desde que salieron de Melbourne envueltos por unas condiciones óptimas: los vientos alisios del noreste continúan disparándoles hacia la llegada.

En el parte de posiciones de las 1300 UTC, el Scallywag avanzaba a más de 20 nudos de velocidad de barco, más de dos nudos más rápido que cualquier otro equipo; el único que no perdió millas ante Scallywag en las seis horas previas al parte de posiciones fue el Dongfeng Race Team, que logró recuperar media milla.

“Es una experiencia nueva para nosotros, pero es una buena experiencia”, dijo el patrón del Scallywag, Dave Witt. “Solo nos quedan 1.300 millas por recorrer, así que nos vemos bien. Estamos en una posición bastante sólida, y vamos a seguir adelante. El patrón climático nos conviene, pero los otros van a quedarse fuera. Espero que ampliemos nuestra ventaja”.

Witt, que se caracteriza por sus contundentes manifestaciones, reveló que la principal amenaza para su inminente victoria no era de las otras tripulaciones, sino de la meteorología. Su tripulación se enfrenta actualmente a olas de hasta cuatro metros, con velocidades de barco de más de 20 nudos.

“Ahora se trata de acabar sin romper el barco”, agregó. “Siempre que podamos mantener el barco en una sola pieza, vamos a tener una buena ventaja en Hong Kong. Estamos deseando que llegue”.

Más de 100 millas por detrás, el MAPFRE perseguía consolidar su quinto puesto, conscientes del ataque de Turn the Tide on Plastic y Team Brunel en sexto y séptimo, aunque Xabi Fernández no descartaba dar un hachazo si las condiciones se lo permitían. “Tenemos la esperanza de coger a algún barco”, afirmaba.

Mientras Scallywag aprovecha al máximo un viento continuo, en la parte posterior de la flota está cayendo hasta los 14 nudos, lo que dificulta aún más cualquier esperanza de ponerse al día con el grupo de arriba.

La última ETA (hora estimada de llegada) predice que Scallywag llegará a primera hora de la tarde del viernes (UTC).

15/01/2018 – El Sun Hung Kai/Scallywag presenta su candidatura a la victoria

El Sun Hung Kai/Scallywag es el barco más rápido. Foto: Konrad Frost

El equipo Sun Hung Kai/Scallywag sigue aumentando su ventaja en el liderato de la Etapa 4 de la Volvo Ocean Race cuando la cabeza de la flota ya está a menos de 1.700 millas náuticas de la meta.

El equipo de Dave Witt se puso al frente de la clasificación el pasado sábado cuando pasaban por el norte de las Islas Salomón y desde entonces ha consolidado su ventaja sobre sus seis rivales.

En la temporada de su debut en la Volvo Ocean Race, el Scallywag está especialmente motivado en esta cuarta etapa ya que es la primera ocasión en la que la Volvo Ocean Race va a hacer escala en su ciudad natal, Hong Kong.

En las 24 horas previas al parte de posiciones de las 1300 UTC, Scallywag hizo un impresionante registro de 504.7 millas, 25 millas más que el segundo, Vestas 11th Hour Racing, y 77 millas más que el team AkzoNobel en tercer lugar.

Además, han tenido que lidiar con el problema del hombre al agua, aunque fueron capaces de resolver la maniobra en siete minutos, con lo que no tuvo un gran impacto en su rendimiento. Vestas estaba hoy a 76 millas de distancia, y AkzoNobel cedía algo menos de 89 millas sobre los líderes.

Por si fuera poco, al Scallywag le ha salido un aficionado inesperado: el MAPFRE. Aunque preferirían estar luchando por ganar la Etapa 4, los líderes de la general, que van quintos a unos 170 millas de la cabeza, prefieren que Scallywag gane la etapa y se lleve el punto de bonificación antes que se lo lleve otro de los equipos que están más arriba en la general.

“[Una victoria para Scallywag] sería buena para ellos, pero también para nosotros”, afirma el jefe de guardia del MAPFRE Rob Greenhalgh. “Con un punto de bonificación para el que gane la etapa, sería mejor para nosotros si no se lo llevan el Vestas o Dongfeng. Todos estamos apoyando a Scallywag por múltiples razones. ¡Vamos Scallywag!”.

Entre las múltiples razones a las que arguye Greenhalgh hay una también sanguínea: la navegante del Scallywag es su hermana Libby.

Pese a todo, los tripulantes del barco de Hong Kong no dan nada por hecho. “Hace un par de días perdimos algunas millas, así que estudiamos los archivos meteorológicos e intentamos hacer algo un poco diferente”, explicaba el tripulante de Scallywag, John Fisher.

“Durante el último día esto ha comenzado a dar sus frutos. Es positivo no estar atrás, pero sabes que todo puede cambiar. Hong Kong es nuestra ciudad natal, por lo que para nosotros obtener un buen resultado lo sería todo “.

Los vientos alisios del noreste son los grandes protagonistas del momento, lo que limita las opciones tácticas que tienen los equipos y prácticamente todo pasa por la velocidad pura que puedan sacarle al barco.

El Brunel de Bouwe Bekking está en sexto lugar, a casi 220 millas de Scallywag, pero no han perdido la esperanza. “No parece que haya demasiadas opciones más allá de la velocidad: vamos de popa apuntando directamente hacia la línea de meta”, dijo Carlo Huisman. “Tenemos que ir lo más rápido que podamos “.

En el Turn the Tide on Plastic, Liz Wardley protagonizó la hazaña del día; se les estropeó la potabilizadora y supo localizar el problema y repararlo sin bajar la velocidad del barco.

La última ETA (hora estimada de llegada) para los líderes es a lo largo del viernes (UTC).

13/01/2018 – Los doldrums quedaron atrás el día que llegó Neptuno

Neptuno visitó a los que pasaron por primera vez el ecuador. Foto: Sam Greenfield/Volvo Ocean Race. 12 January, 2018.

La cuarta etapa de la Volvo Ocean Race se ha convertido en un auténtico reto para las tripulaciones. La exigencia ha cambiado totalmente de forma con respecto al Océano Sur; ahora el peligro no son los vientos huracanados ni las icebergs, sino una serie de complicaciones tácticos y estratégicos que ponen a prueba la dureza mental de las tripulaciones.

En las últimas horas, los siete barcos en competición han dejado atrás el infierno de los Doldrums, con su calor infernal, su ausencia de viento y sus chubascos repentinos, y ya se han subido a la autopista de los alisios que les acompañará prácticamente hasta Hong Kong.

Sin embargo, los tripulantes no pueden simplemente pisar el acelerador y relajarse: en menos de 24 horas, el routing (el recorrido previsto por el ordenador en función del parte meteorológico) les sitúa pasando justo por el centro de las islas de la Micronesia, que tienen un sinfín de peligros encerrados, principalmente en forma de arrecifes.

Antes de ello, una nube descomunal dividió aún más a la flota entre este y oeste y dejó al MAPFRE en una situación ciertamente complicada. Los equipos más orientales, Vestas 11th Hour Racing, Dongfeng Race Team y team AkzoNobel son los que dominan la flota en estos momentos, con el equipo español a unas 100 millas por su popa.

La situación es complicada para Xabi Fernández y sus hombres, pero si algo han dejado claro en esta edición de la regata es que tienen una capacidad de recuperación y remontada asombrosa. “la cabeza de la flota con Vestas, Dongfeng y  AkzoNobel se ha escapado, asi que intentaremos ir a por el cuarto puesto del Scallywag en las millas que faltan hasta Hong Kong”, afirmaba Xabi Fernández. 

Por detrás, tanto el Turn the Tide on Plastic como el Team Brunel están agazapados a la espera de cualquier error de los barcos que tienen por delante para intentar mejorar posiciones.

Mientras tanto, el rey Neptuno siguió rindiendo su visita a los novatos que aún tenían que ofrecerle su tributo, con su habitual peaje en forma de raciones de comida podrida y cortes de pelo ‘artísticos’ entre todos los que cruzaban el Ecuador por primera vez.

12/01/2018 – Los Doldrums le ponen la puntilla a la flota de la Volvo Ocean Race

Támara Echegoyen observa el horizonte en la proa del Mapfre. Foto: Ugo Fonollá

La cuarta etapa de la Volvo Ocean Race puede estar albergando unos de los Doldrums más largos y sofocantes de la historia reciente de la competición. Los siete barcos ya han cruzado el Ecuador y se están acercando a la autopista de los alisios que les lanzará hacia Hong Kong, pero no sin pagar un duro peaje para ello.

Una vez que se enganchen al viento del este, pueden encontrarse vientos constantes de hasta 20 nudos, un fuerte contraste con las condiciones tortuosas y inestables que han enfrentado en los Doldrums durante los últimos cinco días.

También va a cambiar el tipo de navegación, aparcando las trasluchadas constantes para evitar las nubes que han exigido los Doldrums, que serán reemplazadas por una navegación simple y rápida en línea recta.

Sin embargo, las últimas horas han sido un auténtico quebradero de cabeza para los navegantes, que veían como los partes de posiciones daban bailes muy exagerados de posiciones en cortos periodos de tiempo.

El MAPFRE sigue intentando ganar norte en la parte más occidental de la flota, con sensaciones que cambian constantemente debido a la variabilidad climática, tal y como señala Joan Vila. “Nos quedamos encalmados entre chubascos, aunque estamos más cerca de Hong Kong es anecdótico. Fuimos los primeros en ir al oeste y ganamos bastante norte, pero a partir de ahí ya intentamos con lo que tenemos hacer el camino que nos acerque más al objetivo”.

Desde el Dongfeng, Carolijn Brouwer describía la dificultad del empeño. “Las condiciones han sido realmente difíciles. El viento era de cuatro a 11 nudos, así que comenzamos a cambiar todo el peso en el barco. En cuanto terminamos, el viento volvió a caer y tuvimos que moverlo todo de nuevo. Es un baile continuo”.

En el último parte de posiciones, el equipo franco-chino, situado más al este que el resto, estaba en el séptimo lugar, pero Brouwer dijo que confiaban en que su posición sería sólida una vez que llegaran a los alisios. “Estamos en el último lugar, pero la realidad no la vemos así”, agregó. “Nuestro objetivo era llegar lo más al norte posible. El primer barco en engancharse a los vientos alisios del noreste se verá beneficiado, y ese ha sido nuestro objetivo. Estamos contentos con ser el barco más oriental”.

Con ganas de ascender en la clasificación y asegurar una posición en el podio en el regreso a su puerto de origen, el Team Sun Hung Kai / Scallywag ha optado por el enfoque opuesto, apostando por navegar 50 millas al oeste de la flota.

El patrón de Scallywag, Dave Witt, ha hablado con franqueza sobre el deseo de su equipo de llegar a casa por delante de sus rivales. Al ser el barco más occidental de la flota, y por lo tanto el que más cerca está de la línea de meta, se pusieron líderes y se encontraban entre los barcos más rápidos de la flota a las 1300 UTC.

Las proyecciones sugieren que su movimiento podría hacer que terminen codo con codo con los otros equipos cuando la flota converja en los próximos días.

El regreso al hemisferio norte también desencadenó el regreso del rey Neptuno y nuevos novatos ingresaron en su corte: Sam Newton del Brunel, Hannah Diamond del Vestas 11th Hour Racing, Bleddyn Mon y Bernardo Freitas en el Turn the Tide en plástico y Trystan Seal en el Scallywag.

11/01/2018 Los siete barcos ya ven la luz al final del túnel

El calor tropical y los chubascos vistos a bordo del Turn the Tide on Plastic. Photo by Brian Carlin

Los siete barcos de la flota de la Volvo Ocean Race entraron en los Doldrums el pasado lunes, y desde entonces han ido avanzando hacia el norte a velocidades dolorosamente lentas bajo un sofocante calor tropical.

Pero en el noveno día de la etapa, con casi exactamente 3.000 millas por delante para acabar de la etapa de 6.000 millas desde Melbourne a Hong Kong, la flota ha comenzado a respirar poco a poco al recibir un nuevo viento de hasta diez nudos.

Y con las nuevas condiciones llegó un nuevo líder de la etapa: unas cuantas trasluchadas muy oportunas colocaron al Vestas 11th Hour Racing por delante de sus rivales en la cima de la tabla, aunque por un margen muy estrecho.

“Han sido unas 24 horas increíbles”, dijo el patrón Mark Towill. “Ha sido muy caluroso y muy complicado por las nubes. Nos colocamos en una buena posición y estamos contentos con dónde estamos. Ha sido un esfuerzo increíble por parte del equipo. Estamos esperando otra noche emocionante, llegar a los vientos alisios y a una brisa más estable”.

El Vestas 11th Hour Racing es el líder, pero por una diferencia angustiosamente estrecha. El parte de posiciones de las 1300 UTC colocaba al Dongfeng Race Team y al team AkzoNobel en el segundo y tercer puesto, ambos a menos de una milla de distancia.

El MAPFRE les sigue a 3.6 millas, con el Turn the Tide on Plastic 0.1 millas más atrás. Desde el barco español, Joan Vila analizaba el escenario. “Ayer y la pasada noche tuvimos bastante trajín a bordo, en las mejores condiciones de los Doldrums con chubascos bien formados y tormentas que requieren un constante cambio de velas y maniobras. Durante un momento de la tarde podíamos ver a toda la flota, aparcada en amor y compañía en los vientos ligeros. Las condiciones meteorológicas son mucho más relajadas ahora, con vientos ligeramente más estables y sólo pequeños cumulonimbos que no producen chubascos”.

El Brunel de Bouwe Bekking todavía estaban celebrando su reintegración en el grupo cuando una tormenta les enganchó durante la noche.

El viento bajo la nube roló 180 grados, lo que provocó un auténtico contratiempo cuando el equipo navegaba con el código cero, la vela más grande que llevan a bordo.

El incidente detuvo el progreso del equipo temporalmente, pero sus problemas se agravaron cuando llegaron a una zona sin viento, por lo que fueron incapaces de mantener el ritmo de sus rivales más cercanos, MAPFRE y AkzoNobel.

“Anoche hubo mucho viento en la parte delantera de las nubes, navegábamos a 18-20 nudos, luego viento cambió 180 grados, y cuando tienes las velas llenas es difícil mantener el ritmo”, dijo el timonel de Brunel, Rome Kirby. “Estábamos muy cerca de MAPFRE y AkzoNobel, pero terminamos en el lado equivocado de esa nube y perdimos mucho “.

Hoy están a unos 45 millas a popa del líder, aunque el tracker refleje menos porque están más al oeste y, por tanto, más cerca teóricamente de Hong Kong. Su único consuelo fue la oportunidad de darse una ducha en el chaparrón después de varios días sin dejar de sudar a través de los Doldrums.

El Sun Hung Kai / Scallywag fue el último en llegar al viento nuevo, y en la última actualización habían pagado el precio, ya que se encontraban a más de 100 millas al sur del grupo líder.

Al igual que con el Brunel, la clasificación los coloca en el sexto lugar debido a su posición más occidental, pero tácticamente el barco de Dave Witt probablemente sea último.

“Esta es una etapa realmente importante para nosotros”, dijo el patrón Witt. “Sería catastrófico si llegamos a casa últimos. Todos entienden la situación en la que nos encontramos con esta etapa: es el tramo más importante de toda la campaña. Tenemos que tratar de mantener una actitud positiva y concentrarnos en ganar la etapa, hasta el final “.

09/01/2018 – Las calmas ecuatoriales mantienen secuestrada a la flota

Las tripulaciones departen en cubierta ante la falta de viento. Foto: Amory Ross/Volvo Ocean Race

Con cada milla que la flota sube hacia el norte a través del Pacífico Sur, también aumentan la temperatura tanto del aire como del agua de forma rotunda.

Atrás quedaron los días de usar innumerables capas de trajes especiales para el agua y el frío extremo en un intento desesperado de mantenerse caliente y seco. La vestimenta de los tripulantes ya es más hawaiana que polar, con las bermudas y la manga corta tomando de nuevo el protagonismo.

Los regatistas de la Volvo Ocean Race ya están luchando contra el calor extremo, un mal que aumentará a medida que se acercan al Ecuador.

La falta de viento en ños Doldrums solo agrava el problema, ralentizando su progreso a través de una de las zonas climáticas más críticas para los navegantes.

Por lo general, el viento más suave le brinda a los regatistas la oportunidad de descansar antes del siguiente gran ataque a los alisios, pero no hay respiro por el calor: es incluso más asfixiante dentro del barco que en la cubierta.

A Phil Harmer, de Vestas 11th Hour Racing, se le podía ver una sonrisa irónica a miles de millas mientras relataba su experiencia. “Es una estancia realmente agradable y cómoda con 50 grados centígrados dentro y unos 47.8 grados en la cubierta”, dijo. “La temperatura del mar es de 32 grados, un placer. Incluso los que no están en guardia no quieren estar abajo”.

Ben Piggott, del Sun Hung Kai / Scallywag, el regatista más joven de la flota con solo 21 años de edad, agregó: “Es refrescante poder sentarse en la cubierta y no usar cinco capas de ropa, pero al mismo tiempo es muy frustrante porque no vamos a ningún lado “.

A las 1300 UTC, el Turn the Tide on Plastic de Dee Caffari encabezaba la clasificación de la Etapa 4 como la embarcación más occidental de la flota, con el Vestas 11th Hour Racing, el team AkzoNobel, el Dongfeng Race Team y el MAPFRE alineados a lo largo de un espacio de 15 millas.

Willy Altadill se armaba de paciencia desde el MAPFRE. “Ahora somos el barco mas al oeste, los únicos barcos a los que no vemos son Scallywag y Brunel. Los instrumentos no son muy precisos con tan poco viento, con lo que vas un poco a navegar sin ellos. Es un trabajo sin parar, un poco estresante también”.

Los líderes están tan pegados unos a otros que la mayoría de los barcos se ven el uno al otro después de 3,000 millas de competición.

El Team Brunel estaba solo a 11 millas de la popa del Turn the Tide, mientras que el Scallywag estaba a unas 30 millas de distancia.

Aunque Hong Kong se encuentra a unas 3.000 millas al noroeste de la flota, el objetivo a corto plazo es ir hacia el norte lo más rápido posible para alcanzar los vientos alisios.

Una vez dentro de ese viento estable, los equipos podrán dirigir sus proas hacia la izquierda, apretar los aceleradores y comenzar a tragar millas hasta el final de la Etapa 4. Pero este respiro aún está a unas 36 horas de distancia.

08/01/2018 – El Vestas 11th Hour se hace con el liderato en una batalla ajedrecística

Roberto Bermudez “Chuny” es el español del Vestas. Foto Amory Ross/Volvo Ocean Race.

Transcurrido el sexto día de competición en la cuarta etapa de la Volvo Ocean Race, la igualdad entre los cinco primeros clasificados es de tal calibre que la menor de las ganancias o pérdidas puede impulsarlos a encaramarse en el liderato o pasar a la quinta posición en cuestión de horas.

En el último parte de posiciones de las 13:00 UTC, el Vestas 11th Hour Racing se convirtió en el nuevo líder de la Etapa 4, mientras que el Dongfeng Race Team que venía liderando casi toda la etapa bajó al cuarto puesto.

Anteriormente, MAPFRE había ocupado el primer puesto, pero a las 1300 UTC estaba en el quinto lugar, mientras que Turn the Tide on Plastic se había disparado al segundo puesto. En realidad, los cinco primeros marchan prácticamente pegados, con solo seis millas de separación entre ellos, con lo que las razones de este continuo reordenamiento obedecen más al posicionamiento lateral (los que están más al oeste están más cerca geográficamente de Hong Kong).

De hecho, entre los cinco primeros el, barco más occidental es el Vestas 11th Hour Racing, aunque aún está por verse si esta es la posición más fuerte tácticamente, ya que podría ser que Dongfeng, AkzoNobel y MAPFRE estén mejor posicionados.

“Ya hemos estado en esta situación anteriormente. En la segunda y tercera etapa estuvimos detrás del Dongfeng e intentando cogerles todo el tiempo, y ahora está ocurriendo de nuevo. Sabemos que son un equipo muy fuerte, lo han demostrado, y ahora lo que tenemos que hacer es mantenernos tan cerca como podamos, y esperar nuestras oportunidades”, explicaba Xabi Fernández, que advierte que las calmas ecuatoriales van a ser decisivas. “Todavía no hemos cruzado los Doldrums así que queda mucho por venir, muchas oportunidades no sólo para nosotros sino también para los barcos de detrás”.

Con el pronóstico actual, la flota tiene por delante centenares de millas de vientos flojos a través de los Doldrums; la ruta más directa a Hong Kong les haría navegar un rumbo más al noroeste, pero la clave del éxito radica en lo rápido que pueden escapar de las garras de los Doldrums.

Eso significa ir al norte lo más rápido posible para llegar a los vientos alisios del noreste y la brisa mejor y más estable que prometen; las próximas 36 horas podrían determinar el podio de la Etapa 4 a pesar de que todavía quedan más de 3.000 millas por recorrer.

El tripulante de Vestas 11th Hour Racing, Tom Johnson, explica la igualdad que viven. “Todos hemos tenido la oportunidad de liderar en este grupo de cabeza. Simplemente tienes que ejercer la táctica correcta, entrar en la nube correcta, coger tu turno y todo está en juego”.

Mientras la batalla se extendía por el primer lugar, el Team Brunel, sexto a unas 20 millas al sur del grupo líder, tenía otras cosas con las que lidiar al recibir la carga de una tormenta eléctrica particularmente violenta. “El viento estable cambió instantáneamente y, antes de que nos diéramos cuenta, estábamos encalmados”, reveló el capitán Bouwe Bekking. “Entonces un gran rayo nos golpeó, tan cerca que las chispas volaban por el mástil. Rome [Kirby], que conducía el barco, se quedó tendido en la cubierta solo por el impacto del brutal ruido”.

Ninguno de los regatistas resultó herido y, milagrosamente, los componentes electrónicos de su barco también permanecieron intactos.

07/01/2018 – Dongfeng, AkzoNobel, Mapfre y Vestas 11th Hour Racing, en un puño

El Dongfeng ha visto como se ha reducido al mínimo su ventaja. Foto Martin Keruzore

La igualdad entre la flota en esta cuarta etapa de la Volvo Ocean Race está siendo enorme. El Dongfeng continúa liderando por delante de AkzoNobel, MAPFRE y Vestas 11th Hour Racing, que están todos en una radio de seis millas, una auténtica insignificancia en una etapa de estas características.

De hecho, toda la flota se ha comprimido de manera significativa en las últimas 24 horas, ya que los líderes entraron primero en las condiciones de poco viento, lo que permitió a los de atrás disminuir la distancia.

El Sun Hung Kai / Scallywag, por ejemplo, que perdía 90 millas a las 1300 UTC del sábado, había reducido a la mitad ese déficit el domingo por la tarde. Ahora, solo 45 millas se separan al primero del último, y ​​se espera que el clima inestable continúe.

“Va a ser un progreso lento, pero hemos tenido una buena navegación hasta el momento”, dijo Rob Greenhalgh a bordo de MAPFRE. “Va a ser difícil, tenemos algunas nubes con las que lidiar”.

El clima es muy impredecible. Los vientos tienen rachas de hasta 25 nudos y calmas de menos de 5 nudos. Una auténtica pesadilla para los tripulantes.

“Se trata de ver la actividad en la nube y de aprovechar al máximo el viento que genera”, escribió Dee Caffari, patrona del Turn the Tide on Plastic, asentado en el quinto lugar y situado a casi 30 millas al este del grupo líder. “Viendo las imágenes del satélite, algunas de las nubes se ven muy activas. El barco que salga de las nubes primero le va a ir muy bien”.

“Vamos a tener que estar alerta”, dijo Simon Fisher, el navegante de Vestas 11th Hour Racing. “Esperamos grandes cambios en las próximas 24 horas”.

Desde el MAPFRE, se espera el nuevo escenario con tranquilidad, tal y como destaca Xabi Fernández.Esta mañana hemos amanecido cerca del ecuador y de las Islas Salomón, con una zona de nubes muy grande y la verdad es que hemos entrado y hemos tenido un poco de todo. Sobre todo ha habido mucho viento, bastante buen ángulo y ha habido una gran compresión de los cuatro barcos de delante. Nos hemos juntado y estamos a menos de cinco millas del Dongfeng y a dos y pico del AkzoNobel, y por detrás tenemos a Vestas a tres, así que muy bien. Seguimos haciendo rumbo Norte, hacia las Islas Salomón, y después empiezan los Doldrums”.

Por su parte, Pablo Arrarte transmitía seguridad. “Creemos que nos ha ido bastante bien. Aun queda mucho y hay bastantes calmas, pero hemos entrado en el sitio que queríamos y ahora a ver si conseguimos salir un poquito antes que ellos. En los Doldrums nunca se sabe; lo bueno es que estamos toda la flota bastante compactada y no creo que haya muchas diferencias. Lo que sí que está claro es que el primero que salga de las calmas ganará un poquito de ventaja, así que hay que trabajar y seguir aprendiendo del barco. Lo bueno es que ahora tenemos todos los barcos alrededor y cada día vamos aprendiendo mucho. A ver si nos da para salir un poquito antes que ellos”.

04/01/2018 – Dongfeng y AkzoNobel aprovechan su apuesta por el Este

A bordo del Team AkzoNobel. Foto: Sam Greenfield/Volvo Ocean Race.

El Dongfeng Race Team y el team AkzoNobel han logrado abrir las primeras diferencias en la Etapa 4 tres días después de la salida desde Melbourne en su intento de dinamitar la competición prácticamente desde su inicio.

Ambos equipos, además del Turn the Tide on Plastic, optaron por salir más hacia el oeste en busca del impulso de una corriente del norte, dejando a las cuatro tripulaciones restantes acariciando la costa australiana.

Veinticuatro horas después, Dongfeng y AkzoNobel han acumulado un saludable colchón de 34 millas náuticas a la cabeza de la flota, mientras que el Turn the Tide on Plastic de Dee Caffari ocupa el tercer lugar.

Aunque aún es muy pronto ya que la etapa consta de 6.000 millas desde Melbourne a Hong Kong, estos pequeños avances han dado a los mejores equipos un enorme estímulo anímico.

“Ahora hay una gran brecha entre nosotros y MAPFRE y Vestas 11th Hour Racing”, dijo Franck Cammas, a bordo del Dongfeng para la Etapa 4 como navegante para reemplazar al lesionado Pascal Bidegorry.

“Estamos contentos con nuestras elecciones de ayer. Pensamos en el riesgo antes de la salida, y esta es la ruta que queríamos. Seguimos nuestro plan, y es bueno para nuestra confianza “.

Los ánimos estaban igual de altos en AkzoNobel, especialmente teniendo en cuenta el desafío que afrentaron en la Etapa 3 cuando una mala trasluchada acabó con el carril del mástil arrancado.

La tripulación de Simeon Tienpont estaba a solo 2.2 millas detrás de Dongfeng, e iba casi tres nudos más rápido en el parte de posiciones de las 1300 UTC, con la flota a la altura de Brisbane.

“Me siento realmente bien por poder competir con gente como Dongfeng y MAPFRE, y a veces más rápido”, dijo Chris Nicholson desde el AkzoNobel. “La pregunta ahora está en si podemos mantener la distancia. Han demostrado que pueden ir constantemente a este nivel día tras. Han demostrado ser muy sólidos. Creo que podemos, pero todavía tenemos que esforzarnos mucho “.

Dee Caffari, patrona del Turn the Tide, tuiteó: “Dos buenos informes de posición hacen un equipo feliz”.

Si bien la velocidad de los barcos aún rondaba los 20 nudos hoy, el pronóstico sugiere que el viento caerá en los próximos días: malas noticias para los líderes, pero una buena oportunidad para el grupo perseguidor.

La clave para los que están cerca de la costa será el momento en el que vuelvan a ir amurados a babor.

“Al principio no esperábamos perder mucho, pero las cosas no nos han ido bien en las últimas 24 horas”, admitió Xabi Fernández, patrón del quinto clasificado MAPFRE, a unas 37 millas de los líderes.

“Pero una cosa es segura, seguimos luchando cada ola y sabemos que tendremos la oportunidad de volver en esta etapa. Queda mucho y es muy complicado “.

03/01/2018 – Los barcos empiezan a buscar posiciones a base de trasluchadas

Desde el Mapfre se muestran atentos al Vestas. Foto: Ugo Fonollá

Con menos de 48 horas en la Etapa 4 de la Volvo Ocean Race, las tácticas ya comienzan a aparecer mientras la flota sube a lo largo de la costa este de Australia.

Los siete barcos se han desplegado en una banda de 80 millas de oeste a este a medida que los equipos ganan norte. Las velocidades en toda la flota estaban en torno a los 20 nudos en el parte de posiciones de las 1300 UTC, con las mismas condiciones rápidas y mojadas de la primera jornada del tramo de 6.000 millas que les lleva desde Melbourne hasta Hong Kong.

El Vestas 11th Hour Racing y los líderes del MAPFRE estaban navegando hoy a solo 20 millas de la costa, mientras que Turn the Tide on Plastic, el equipo más oriental, se encontraba a más de 70 millas mar adentro.

“Más de lo mismo”, afirmaba Willy Altadill desde el MAPFRE. “Trasluchada a trasluchada con 25 nudos de popa y bueno, siguiendo a la flota, intentando pillar cada role y ganar metro a metro. Nos recuerda un poco a cuando estábamos trasluchando en el `ice gate´ (zona de exclusión de hielo), que no había mucho descanso”

Chris Nicholson, patrón del team AkzoNobel, reveló que el trío que va hacia el este está buscando un impulso extra a partir de una corriente inversa.

“Hemos estado atentos a un remolino durante aproximadamente una semana, y siempre dijimos que si la brisa se establecía, podría ser una buena opción”, dijo. “Es obvio que Dongfeng, Turn the Tide y nosotros hemos elegido esta opción. Es bueno para el equipo estar al frente, pero la clave será mantenerlo día tras día. Hasta ahora no hemos probado esa sensación”.

Solo unas millas más atrás, Turn the Tide on Plastic avanzaba bajo la guía de la patrona Dee Caffari y el navegante Brian Thompson, que reemplaza a Nico Lunven en esta etapa.

“Está yendo bien, estamos a la vista de todos los barcos”, dijo el veterano Thompson. “Todavía estamos en contacto con todos y a estas alturas eso es lo mejor que podemos esperar”.

El ritmo inicial continuará en los próximos días mientras la flota sube hacia el norte, impulsada por el viento favorable que resulta de un anticiclón sobre el centro de Australia y una depresión que se forma en Nueva Zelanda.

Con tan buenas condiciones se espera que la flota llegue a las Islas Salomón, al este de Papúa Nueva Guinea, y a los temidos Doldrums en un par de días.

Hasta entonces, los equipos están lanzando su apuesta en un intento por obtener cualquier ventaja que puedan sobre los demás al principio de la Etapa 4.

“En los últimos días no hemos parado”, dijo Stacey Jackson del Vestas 11th Hour Racing. “En las últimas horas nos hemos adelantado un poco. El tiempo dirá qué lado dará beneficios”.

02/01/2018 – Mapfre y Vestas lideran la flota en las primeras horas de la cuarta etapa

El Vestas navegando por delante de la flota en las primeras millas. Foto: Ainhoa Sánchez

En los primeros bordos, el líder de la Volvo Ocean Race, el MAPFRE, se puso a la cabeza de la flota desde el pistoletazo de salida durante el recorrido de unas 20 millas que hicieron los barcos por la bahía de Port Phillip en Melbourne en la etapa 4 que les llevará hasta Hong Kong.

Pero la competición estuvo muy igualada desde el inicio, y cuatro horas después de la salida, cuando la flota luchaba contra un complicado estado de la mar para despejar la estrecha entrada a la bahía, el Vestas era el 11th Hour Racing se puso en primer posición, con el barco español muy cerca en segundo lugar y el Team Brunel tercero.

La Etapa 4 es un tramo de 6.000 millas náuticas desde la costa este de Australia, pasando por el Mar de Coral y subiendo el norte hasta Hong Kong, en la que será la primera vez que la Volvo Ocean Race visita el histórico asiático.

Para el Vestas 11th Hour Racing, que tiene al gallego Chuny Bermúdez de Castro como uno de sus puntales, es un comienzo ideal tras haber cambiado de  patrón. Mark Towill ha asumido este papel en la Etapa 4 después de que Charlie Enright haya regresado a casa para atender una emergencia médica familiar. Para Towill y su equipo, que ganaron la Etapa 1, esta es una oportunidad para presionar al líder de la regata, el MAPFRE español.

“Esta etapa es muy difícil y las opciones estarán abiertas”, dijo Xabi Fernández justo antes de salir del pantalán. “Apretaremos el barco desde el principio para seguir delante … El barco y la tripulación están en buena forma, hemos descansado bien y estamos listos para volver”.

Por su parte, el jefe de guardia Pablo Arrarte esbozaba el inicio de la etapa. “Las primeras 24 horas va a ser bastantes intensas. Vamos a tener 20-25 nudos, bastante ola y muchas maniobras también. Más o menos hasta Sydney parece que tenemos que mantenernos un poco cerca de costa, haciendo muchas trasluchadas. Como estamos descansados y serán las primeras 24 horas, ni tan mal”.

Por último, Willy Altadill bromeaba con escapar directamente a Brasil. ” ¡Si fuéramos directos Brasil no estaría mal! (risas). Para el cuerpo siempre es  más fácil no aguantar el frío y el agua, pero está claro que la etapa va a tener partes complicadas y no puedes ir con la mentalidad de que va a ser muchísimo más fácil”.

La ETA (hora estimada de llegada) a Hong Kong será más fiable después de que los barcos pasen por los Doldrums, pero se prevé que sea entre el 20 y el 21 de enero.

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