La 32ª edición de la Maxi Yacht Rolex Cup contó con medio centenar de barcos que contribuyeron a reafirmar su condición de referente mundial entre las regatas de grandes esloras. Una intensa semana de competición en el incomparable escenario de la Costa Esmeralda (Cerdeña) erigió como campeones a Highland Fling XI en categoría Maxi, Vesper en Mini Maxi 1, Svea en Clase J, Shamanna en Supermaxi, Capricorno en Mini Maxi 2 y H20 en Mini Maxi 3/4.

La Maxi Yacht Rolex Cup es un evento sin igual. Organizada desde 1980 por el Yacht Club Costa Smeralda (YCCS) junto con la International Maxi Association (IMA), cuenta con el apoyo incondicional de Rolex como patrocinador principal desde 1984.

Un paseo por los pantalanes frente a la elegante casa club del YCCS en Porto Cervo (Cerdeña) es un excelente ejercicio para hacerse una idea de la calidad de los barcos y regatistas que participan, para comprobar que su reputación es merecida.

Diseños que emanan ideales de rendimiento desde la década de 1930 y hasta el presente. Apasionados armadores que se juegan su reputación y su embarcación en pos del deporte. Tripulaciones de élite, que destilan el talento y la experiencia necesarios para guiar estas colosales embarcaciones a través de desafiantes recorridos. Una vez en el agua, el espectáculo es único por la mágica combinación del seductor paisaje, las intensas salidas, los exigentes recorridos y un nivel de presión que alcanza por momentos el mismísimo punto de ebullición. La Maxi Yacht Rolex Cup de 2022 ilustró perfectamente por qué es un referente entre las mejores regatas del mundo. En la entrega de premios final, Michael Illbrück, comodoro del YCCS, definió esta edición como “una semana increíble”.

Andrew McIrvine, Presidente de la IMA, no escatimó en elogios sobre su dimensión: “La Maxi Yacht Rolex Cup, el evento más importante del año para los maxis, reúne la colección más impresionante y diversa de maxis de competición del mundo. El número casi récord de esta edición ha marcado un nuevo hito en términos de calidad. Hemos visto los diseños más novedosos, como el nuevo ClubSwan 80 My Song, y los más extremos, como el Flying Nikka, dotado de foils”.

McIrvine explicó lo que hace que la gente quiera competir en un entorno impresionante y a veces sobrecogedor: “Los armadores, apoyados por una increíble colección de regatistas, tácticos y navegantes de primer nivel, siguen regresando por muy buenas razones: una excelente gestión de la regata, pruebas reñidas en complicados recorridos a menudo entre canales estrechos, viento fiable y, por último, la impecable calidad y el ambiente del YCCS. Ganar este evento es el galardón más codiciado».

La 32ª edición de la Maxi Yacht Rolex Cup atrajo a una flota de 50 embarcaciones con esloras comprendidas entre los 18 metros (60 pies) y los 43,5 metros (143 pies), y con antigüedades entre los 89 años del venerable Clase J Velsheda y los pocos meses del revolucionario FlyingNikka. Estos dos barcos, antagónicos en prácticamente todos los aspectos, comparten la filosofía con la que fueron creados: ser el más rápido y vanguardista de su época.

Pura historia de la vela

Cuando fue botado en 1933, el Velsheda representaba el diseño técnico más avanzado en cuanto a jarcia, velas, equipo de cubierta, drizas y cabos. Su palo estaba formado por placas de aluminio moldeadas y remachadas. Las velas se fabricaron con los más avanzados hilos de fibra sintética de poliéster y las escotas se manejaban con winches, lo que aliviaba la carga de las tripulaciones. A lo largo de las décadas, el Velsheda fue evolucionando a través de varias actualizaciones y remodelaciones para adoptar elementos de la navegación actual. Ahora es más confortable, pero además rinde al máximo de su potencial. Habitual de los circuitos de regatas desde finales de los años 90, Velsheda logró el título en Porto Cervo en tres ocasiones: 2009, 2019 y 2021.

Pero este año la gloria en Clase J fue para el Svea, que dominó la regata de principio a fin para lograr un merecido título después de seis pruebas por delante del Ranger y el Velsheda. El experto oceánico Bouwe Bekking, ganador de la Maxi Yacht Rolex Cup a bordo del Supermaxi Nilaya en 2011, 2012 y 2013, y del Clase J Lionheart en 2014, contribuyó a la victoria del Svea. El holandés explicó el atractivo de competir en un Clase J: “Creo que es el barco más majestuoso en el que se puede competir. Es un reto enorme llevar un J por el recorrido. Es preciso un equipo de 35 personas que necesita entrenamiento para trabajar juntos. Hay que manejar una enorme superficie vélica en los pasos por boya y tangones enormes. Cada persona a bordo tiene un trabajo, un pequeño error de cualquiera se reflejará en el rendimiento general”.

Para Bekking, competir con estos magníficos barcos que evocan una época pretérita representa un aspecto más de un deporte en el que la pasión y el entusiasmo por el pasado se encuentran con el presente: “Es fantástico que haya armadores que quieran competir con los Clase J. El mundo de la vela debe un enorme agradecimiento a los que reavivaron la idea de competir en serio con ellos”.

El primer Maxi con foils

En el otro extremo del espectro, el Flying Nikka es una de las embarcaciones a vela más vanguardistas de la actualidad. Sencillamente, el primer Maxi dotado de foils de la historia. Influenciado por los AC75 introducidos por primera vez en la America’s Cup de 2021, este radical Maxi dotado de foils fue botado en mayo tras ser fabricado en Valencia por King Marine bajo diseño Mark Mills.

Hacer realidad su radical concepto precisó del impulso y el compromiso incondicional de su armador, Roberto Lacorte, cuatro veces ganador de la Maxi Yacht Rolex Cup. Recurriendo a los últimos avances en aerodinámica e ingeniería de fabricación, fue concebido lo más ligero y fiable posible para navegar en una amplia gama de condiciones. Para la configuración y geometría de sus foils se recurrió a la investigación en simuladores, mientras que el mecanismo de articulación del ala que ejerce de vela se desarrolló a medida para soportar los rigores de las regatas oceánicas.

El Flying Nikka es tan innovador que en la Maxi Yacht Rolex Cup compitió en solitario, en una clase de exhibición virtual creada para demostrar su potencial y recordar que la evolución del diseño es perpetua.

En la entrega de premios final, las tripulaciones ganadoras recibieron sus trofeos y el reconocimiento de sus rivales. Actuaciones ejemplares en la arena más exigente, recompensadas de la manera más apropiada. La Maxi Yacht Rolex Cup 2022 fue un verdadero ejemplo de excelencia. De principio a fin.

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