La 43ª edición de la Rolex Middle Sea Race comienza el sábado, 22 de octubre. Su salida está considerada como una de las más reconocibles del mundo, con la flota alineada en el impresionante anfiteatro natural del Grand Harbour, al pie de los históricos bastiones de La Valeta, antes de iniciar el recorrido al son de los cañones de Salutting Battery. Una combinación imbatible.

Tras salir a mar abierto, los barcos abordan una larga circunnavegación alrededor de Sicilia en sentido contrario a las agujas del reloj pasando por estrechos, tramos en aguas abiertas y momentos icónicos como la vuelta a la isla de Estrómboli, el emblemático punto de paso de la regata coronado por el volcán activo que esta misma semana inició su enésima erupción. El recorrido circular de la Rolex Middle Sea Race, que comienza y finaliza en Malta, es único entre las regatas de altura.
Antes de la competición es vital una preparación meticulosa. Una vez en marcha, la atención constante a las circunstancias cambiantes se convierte en la prioridad, tal y como explica el cinco veces medallista olímpico y embajador Rolex, Robert Scheidt:

“El recorrido se divide en varias etapas diferentes, y debes destacar en todas y cada una de ellas. La exigencia es total e implacable. Hay que estar alerta durante toda la regata. Planificar el siguiente movimiento es tan crucial como estar preparado para adaptarse”.

Los barcos más rápidos intentarán completar la prueba en menos de 48 horas. En 2021, con unas condiciones únicas, se batió el récord del recorrido por primera vez en 14 años: El maxi-trimarán Argo estableció una nueva marca absoluta de 33 horas, 29 minutos y 28 segundos, mientras que el potente 100 pies Comanche (30,48 metros) estableció un nuevo récord para monocascos en 40 horas, 17 minutos y 50 segundos.

Terminar primero en el agua es sólo una faceta de la Rolex Middle Sea Race. La competición más importante es la batalla por la victoria general en tiempo compensado, reservada exclusivamente a los monocascos. La naturaleza democrática de este premio queda demostrada por la diversidad de los barcos campeones de las ediciones recientes: Nueve de los últimos diez ganadores del magnífico trofeo Rolex Middle Sea Race han medido menos de 60 pies (18,28 m), y varios equipos eran totalmente amateur.

Imponente flota internacional
La flota de esta 43ª edición está compuesta por 125 embarcaciones de 23 nacionalidades con esloras comprendidas entre los 9,5 metros (31 pies) del Cuorematto del italiano Andrea Barbera y los 30,48 metros (100 pies) del Leopard 3 de Christopher Sherlock, máximo aspirante a la victoria en tiempo real. Precisamente el coloso de esta edición navega bajo pabellón español, al igual que el Swan 45 Urbania de Tito Moure. Iñaki Castañer, táctico del barco español, explica: “Es para nosotros un auténtico placer acabar esta primera temporada a bordo del Urbania en esta prestigiosa regata. Nos la planteamos con mucha ilusión y humildad, conscientes del nivel que hay pero motivados por la preparación que ha hecho el armador Tito Moure de su embarcación”.

Ocho multicascos competirán por el honor de ser el más rápido en el agua, incluyendo el Multi70 Maserati de Giovanni Soldini, ganador de 2020.  

Al igual que las tripulaciones desarrollan continuamente sus habilidades, y los diseños de sus barcos evolucionan para adoptar los últimos avances del pensamiento, la tecnología y los materiales, también el RMYC se desafía a sí mismo para asegurar que el reto cumple con las exigencias de una regata oceánica moderna. Como patrocinador de varias de las principales pruebas de 600 millas náuticas del mundo, Rolex se enorgullece de cumplir dos décadas apoyando a la Rolex Middle Sea Race y a sus organizadores.

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