Las elecciones a la World Sailing están sorprendiendo a propios y a extraños. Después de una semana de supuestas votaciones telemáticas –se podía haber solucionado en dos días-, se ve que los dos candidatos que han pasado el corte y lucharán por la presidencia son los dos que curiosamente consiguieron menos avales, el candidato a la reelección, el danés Kim Andersen y su vicepresidente, el chino Quantai Li.

Se da la circunstancia que los dos han sido puestos en duda, el primero por su nefasta gestión económica y deportiva, y el otro porque no sabe nada de vela. No deja de ser curioso que el máximo favorito, en los avales y en la opinión generalizada, el español Gerardo Seeliger haya caído en esta primera ronda. Ya no digo que acabara siendo presidente, pero que no haya pasado el corte hace que pensar mal. Lo del uruguayo Scott Perry es para analizarlo detenidamente, ya que de ser colaborador de Seeliger en estas elecciones, a dos meses decidir presentarse y quitar los votos de buena parte de los países iberoamericanos al español. Y ahora no están, ni uno ni otro.

Según un comunicado lanzado por la World Sailing han votado 127 países, pero se les ha olvidado el pequeño detalle de no dar el número de votos que ha tenido cada uno de los cuatro candidatos.

Pero es que hay varios indicios de que aquí hay gato encerrado. Primero se sacaron de la manga esta criba previa de dos de los cuatro candidatos (hubo una parecida en las anteriores elecciones en la que cayo Paul Henderson), pero fueron el mismo días y no con una semana de por medio para que las federaciones nacionales pudieran votar. Pero lo más grave del caso es que el viernes, antes de que se cerraran las votaciones, ya corría el rumor de que eran Andersen y Li eran los que habían pasado el corte. ¿Quién lo filtró? KPMG ha sido la empresa encargada de teóricamente custodiar los votos, y creo que tendría que dar alguna explicación más amplia del tema, una auditora de este nivel no puede desprestigiarse de esta forma y tiene que dar los datos ¿o es que tienen algo que esconder? No pueden dejar al mundo de la vela con este género de dudas.

Una vez más la transparencia de la World Sailing ha brillado por su ausencia, ya el solo hecho de no haber dado el número de votos que ha recibido cada candidato ya deja muchas dudas, y más después de las trampas que se les descubrieron en una votación telemática parecida realizada en la reunión anual de Bermuda, cuando unos votantes descubrieron que les habían cambiado el voto por arte de magia.

Los defectos de forma en estas elecciones han sido totales desde el primer momento. Andersen sabía que tenía bien atada la situación a pesar de haber conseguido tan solo 23 avales por los 36 de Seeliger, los 35 de Perry y los 31 de Li.

Más raro es que Andersen, que había perdido varias votaciones en las asambleas anteriores, ahora de repente consiga un apoyo tan mayoritario como para pasar el corte. Blanco y en botella.

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