La vela es un deporte que además de la preparación en tierra su hábitat natural es el agua. No solo hay que estar física y mentalmente fuertes, sino que el 90% se desarrolla en el mar. La actual situación causada por el coronavirus impide que los regatistas puedan prepararse como deben para la cita más importante para un deportista como son unos Juegos Olímpicos.

La mayor parte del equipo olímpico español de vela optó por encerrarse en el CEAR de Santander, y lo que iba primero para quince días, se ha convertido en un mes.

Uno de los líderes de este equipo es el catalán Jordi Xammar, ya no solo por su palmarés deportivo, sino por su carisma tanto dentro como fuera del agua. Allí reciben charlas por parte de los técnicos y hacen muchas horas de gimnasio. En el caso de Xammar es también en uno de los más mediáticos del grupo, además de ser uno de los más activos en las redes sociales. No hay día que no haga un directo en Instagram desde el gimnasio mientras entrena remo estático y donde va saludando a sus fans que le siguen en vivo.

Sus compañeros son ahora su ‘familia’: “No tenemos ningún contacto físico con el exterior, no podemos salir al mar ni a la calle. Nuestra vida consiste en ir al gimnasio, sesiones técnicas, comer, dormir y esperar poder salir, como a todo el mundo”.

Si algo tiene Jordi desde siempre es el apoyo incondicional de sus padres Pere y Cristina que le acompañan a los que es habitual siguiéndole en muchas competiciones: “Iban a ir a Mallorca en marzo al Mundial que se canceló. La verdad es que paso mucho tiempo fuera de casa y ya llevo más de dos meses sin verles”. Precisamente en las últimas semanas Jordi ha estado algo más preocupado debido a que su padre ha tenido la COVID-19, “aunque afortunadamente lo ha pasado de forma leve y ya está recuperado”.

Xammar, que forma pareja en el 470 con el gallego Nico Rodríguez, por ahora lleva bien el confinamiento: “Llegamos a Santander justo el día antes de que se dictara el Real Decreto, con lo que nos pilló ya de lleno aquí. Es otra forma de verlo y de prepararnos, en las reuniones compartimos información con el resto de clases y también tenemos más tiempo para la lectura de libros técnicos”.

Actualmente estaban en un gran momento de forma, pero el regatista del CN El Garraf reconoce que el aplazamiento de Tokio 2020 es la mejor opción: “Obviamente. Llevábamos cuatro años preparando pensando en este verano como fecha, llevábamos una buena línea de cara a Tokio 2021 y la continuaremos así hasta 2021”, la que por ahora tienen algunos de sus rivales: “sabemos que algunos países  han estado entrenando con normalidad, pero este problema ya se está extendiendo a nivel mundial, con lo que al final estaremos todos igual”.

Aunque considera que la prioridad mundial ahora mismo es “que pase todo esto, los enfermos se puedan recuperar y no haya más muertes”.

Artículo publicado en Mundo Deportivo en la serie ‘Sueños Aplazados’

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