Gerardo Seeliger (Madrid, 7/9/1947) nació en la capital de España pero a los cuatro años su familia se trasladó a vivir a Barcelona ya que su padre fue uno de los primeros ingenieros de SEAT. En la ciudad condal creció y empezó a navegar. Políglota, habla cinco idiomas, castellano, catalán, inglés, francés y alemán. Estudio la carrera de Económicas en Alemania e Inglaterra. Ha sido ejecutivo de varios bancos y empresas.Ha vivido también en Suiza donde fue director de un holding del grupo Adidas. Fue socio cofundador de Seeliger y Conde. Ha trabajo en el Comité Olímpico Internacional como director ejecutivo de la Asociación de Comité Olímpicos Nacionales. Fue olímpico en Munich 72 en Finn, clase de la que actualmente es su presidente de honor y fue presidente de las clases 49er y 29er. Fue presidente del Challenger of Record Committee de la America’s Cup en 1995. Durante dos años fue presidente del Club Siglo XXI y actualmente lo es del Círculo para el Diálogo, una asociación que desarrolla el diálogo político entre empresarios y el Gobierno. Hace unos meses anunció que presentaría candidatura a presidir la World Sailing.

¿Por qué se presenta a la presidencia de la World Sailing?

“Yo ya me había retirado de la vida administrativa del deporte y quería dedicarme a navegar, que es lo que me gusta. Pero ha habido varios problemas en la federación internacional y me llamaron varios presidentes de federaciones nacionales pidiéndome que me presentase. Tengo un historial como empresario, un currículum bueno como regatista y un currículum muy bueno como administrador del deporte como discípulo de Juan Antonio Samaranch. Trabajé 30 años con él en el COI. Lo que quiero es devolver al deporte todo lo que me ha dado a mí. Quiero potenciar la vela juvenil, entre discapacitados, la vela femenina y países emergentes, hacer la gestión de esta Federación más eficaz, controlar mejor los costes y conseguir más patrocinios. Estos fueron los motivos que impulsaron a presentarme”.

La World Sailing tiene una estructura muy compleja

“Sí, y anticuada, ineficaz y sobre todo muy costosa. Una gestión que me enseñó Samaranch es analizar una federación a través de sus ingresos cuanto de este dinero llega finalmente al deportista y cuanto queda en la administración y operaciones. Por ejemplo en España una ONG no debe gastar más de un 15% en administración, el resto debe ir al objetivo final de la ONG. Y en la World Sailing un 60% se quema en administración, gestión, operaciones, viajes, hoteles…”

Hizo pública su candidatura con mucha antelación

“Anuncié mi candidatura en marzo de 2019, es decir 18 meses antes de las elecciones”.

Y lo hizo de forma directa enviando una carta a Kim Andersen.

“Sí. Y lo hice porque había rumores de mi candidatura y Kim, al que conozco de toda la vida, quería que fuera yo quien se lo dijera y no a través de un rumor de mercado. Y antes de que saliera a la luz, le mandé una carta diciéndole mis intenciones. Había otro candidato, Philippe Rogge, que se retiró. Hablé con él, tiene 50 años, trabaja en Microsoft es muy joven y tiene una familia a la que alimentar y no tenía tiempo. Dio un paso atrás y me pidió que me presentara, y se lo dije a Kim. Creo que fue un gesto de nobleza, juego limpio, transparencia y elegancia”.

¿Y cuál fue la reacción del actual presidente?

“Al principio buena: ‘Hombre, Gerardo, muy bien’. Pero luego me dijo que yo tenía un conflicto de interés al ser presidente de honor de la clase Finn. Pero le dije que no, me nombraron hace 20 años y que no tiene nada que ver. Pero a medida que ha pasado el tiempo se ha vuelto menos deportivo. Yo estoy centrado en mí programa de futuro, no quiero hablar demasiado de el, no es mi tema. Yo solo quiero enfocarme en mi programa y se lo dije. Pienso en lo que se puede hacer mejor en la WS y que beneficie a los regatistas, a los clubes, a las clases y a las MNAs”.

Cuéntenos los principales puntos de su programa

“Lo voy a centrar en cuatro puntos:

  • El primero y más importante son los intereses y el futuro de los regatistas. Tenemos que gestionar la vela desde el agua, no desde una torre en Londres. Cualquier deporte debe de ir desde el deportista hacia arriba, no al revés. Este lema lo aplicamos en el Mundial de Santander ‘De regatistas para regatistas’. Es lo correcto. Y los regatistas son cuatro unidades: regatista, club, la clase y la federación nacional. La WS es una estructura que tiene que dar servicio. Es la forma de respaldar al regatista para darle el máximo apoyo económico y servicio. La World Sailing no tiene los recursos del fútbol. La federación internacional ha perdido mucho dinero organizando regatas, como por ejemplo ahora la de Génova y les ha quitado el circuito a Palma. Cuando la World Sailing manda a 20 empleados a Génova le cuesta mucho dinero, cuando lo hace Palma a través de sus clubs, con voluntarios y directivos apasionados, le cuesta mucho menos y das el protagonismo al que lo organiza. Los clubes deben ser los grandes protagonistas.
  • El segundo punto es la transparencia, en estos momentos falta mucha información del estado financiero, soy partidario que cada tres meses se explique el estado financiero y la estrategia a seguir y que todo el mundo pueda participar, federaciones, clubes y regatistas. Por ejemplo, sacar el Finn como clase olímpica se presentó en Florida dos días antes, sin que nadie pudiera estudiarlo bien. La Ws debe eliminar el “management by late and urgent submissions”
  • El tercer punto es eficacia en tierra y mar, en lugar de tener a 20 personas en Londres, hoy en día se puede trabajar desde su casa y utilizando videoconferencia y ahorras mucho dinero en oficina administrativa. Es importante que dos veces al año se encuentren los representantes de la WS porque el contacto personal sigue siendo importantísimo para desarrollar diálogo y confianza
  • El cuarto punto es estar más cerca del movimiento olímpico, con el que se pueden tomar muchas decisiones con Solidaridad Olímpica, que dirige un catalán Pere Miró, como el apoyo a los jóvenes, las mujeres, la discapacidad recuperando la vela paralímpica y los países emergentes. En el Mundial de Santander lo pusimos en práctica con Teresa Lara, donde se enseñó a navegar a muchos jóvenes de países emergentes en concentraciones de Argelia, Mozambique… y muchos de ellos participaron en Río 2016. Hay que invertir en el futuro de la vela. El Comité Olímpico nos va a ayudar, hay una unión de interés”.

¿La sede debe estar en Londres o puede ir a otro sitio?

“La federación se trasladó de Southampton a Londres con un coste elevadísimo e innecesario. Además, la mayoría del tiempo el personal está viajando. La federación debería estar en un sitio mucho más económico y hay ofertas de ciudades donde podría estar la World Sailing. Yo apuesto por una oficina más pequeña (lean and mean) y económica en un centro de fácil acceso, dos personas en Lausanne junto al COI y el resto pueden trabajar desde sus casas y ahorrando mucho dinero. Esto forma parte de aprovechar la transformación digital”.

La World Sailing es sospechosa de fraude en la votación del Finn

“Efectivamente hubo cuatro personas que dijeron antes y después que habían votado en una dirección y después salió que habían votado en contra. Estas cosas no deben pasar en una federación seria y transparente”.

¿Todos estos problemas y decisiones cuestionadas pueden provocar la salida de la vela como deporte olímpico?

“La vela está suficientemente consolidada dentro del movimiento olímpico que creo que no corre ningún riesgo. El gran reto es que la vela no es atractiva para la televisión. Los Juegos Olímpicos están controlados por deportes que son sumamente atractivos en televisión, uno de los pilares de la popularidad de los Juegos. La vela tiene muy poca repercusión en TV y dicen que con el barco de quilla va a tener más atractivo. Creo que es justo lo contrario, nadie va a perder diez minutos viendo de noche una regata, con poco viento en agosto en el Mediterráneo. Hay tanta competencia por cada minuto de televisión, durante los Juegos Olímpicos y cada uno de los 28 deportes se esfuerzan en hacer su deporte muy atractivo para la TV. Los dos eventos más interesantes en vela en 2012 fueron la final entre España y Australia de match race con el Elliot en 2012 en los J.J.O.O. Aquello fue fascinante, hubo espectáculo y un altísimo nivel de competencia, los dos barcos muy juntos, ganó España. Esto es lo que quiere ver la gente. El segundo fue en 2016 la final del FX que cuatro barcos podían ganar la medalla de oro entre ellos España. Pero no un barco a diez millas de otro barco. Todo el mundo quiere ver la salida de la Sídney-Hobart, pero a la hora y media todo el mundo corta ya que se pierde interés. En los Juegos Olímpicos cada minuto es oro, y nadie puede competir con la final de los 100 metros lisos, baloncesto, gimnasia, natación…”.

¿Cómo se financia la World Sailing sin apenas patrocinadores?

“El 60% del presupuesto de la WS, 15 millones de dólares cada 4 años, le llegan de los Juegos Olímpicos. No quiero ni pensar que se puedan cancelar los Juegos Olímpicos por el coronavirus si no entra este dinero en noviembre. Pero para ello hay que tener un plan B y actualmente no lo tienen, pero es algo que hay que tener presente que puede pasar. Si soy presidente voy a implantar lo que recomendaba Samaranch, que una federación tiene que tener dinero en sus arcas para poder enfrentarse dos años de gastos. La World Sailing no los tiene, y dos millones de libras que tenía en la isla de Man, lo están gastando en estos momentos”.

Como se puede abaratar por ejemplo las reuniones anuales.

“El coste de ir a Bermuda fue muy alto, los que decidieron dos semanas antes de la reunión, les costaba 4.000 dólares el billete de avión y 200 la noche de hotel. Al final solo vinieron 60 de los 140 países que forman World Sailing. Esto no es sano. Organizado en París, Frankfurt o Madrid, hubieran venido muchos más, muchos países prefieren invertir el dinero en regatistas y no en viajes de lujo a Bermuda”.

Y la siguiente, la de las elecciones, será en Abu Dabi.

“Este es otro problema. ¿Por qué Abu Dabi? Hay pocas embajadas, muchos países que no pueden estar, trasladan su voto a través de su embajada como podría ocurrir en Londres, pero en Abu Dabi no es posible, con lo que habrá menos países que podrán votar. Yo tengo un apoyo muy fuerte de Latinoamérica, Caribe y del este de los países asiáticos. Y muchos no pueden ir”.

Y supongo que de España

“La vela española siempre me ha apoyado en su conjunto, y lo demuestra el hecho de que la junta directiva ha decidido por mayoría apoyar mi candidatura a la presidencia de la World Sailing, y aunque en un primer momento Julia Casanueva no mostró mucho interés, finalmente parece que la Federación Española me dará el aval”.

La unión hace la fuerza

“En la vela es muy importante la unidad. Si tu propio país no te apoya, anima a otros candidatos a presentarse. En estos momentos mi mayor competidor es Kim Andersen, porque tiene muchos más recursos para promocionar su candidatura y puede viajar y yo no. Es una gran oportunidad para España, para el deporte español y en particular para la vela. Por dos motivos, porque tendría acceso a un presupuesto y disfrutar del apoyo moral. Pero estoy recibiendo el apoyo moral y de muchos países mediterráneos, de Latam y sobre todo de regatistas de muchas clases olímpicas y no olímpicas y de regatistas de Copa América, Ocean Race, SSL, pero lo que más aprecio es el apoyo de regatistas españoles de autonomías. Estoy federado en Cataluña y navego por el RCNB y Cataluña y sus regatistas y el deporte catalán me están dando un apoyo muy significativo. En Inglaterra si alguien se presenta a una federación olímpica tiene una ayuda del Estado de 200.000 libras que llegan del fútbol y de loterías. Es muy importante para un país que esté muy bien representado en el deporte internacional. Y Alejandro Blanco dice que, uno de los objetivos del COE es que españoles estén en puestos de influencia en el deporte internacional. Hay presupuesto para este objetivo. Estoy convencido que si hubiéramos tenido españoles en puestos importantes en la vela, la medalla de oro que merecían Iker y Xabi en Qingdao, no se la hubieran arrebatado. Me me gustaría saber que Julia me apoyará”.

Usted ya se presentó a vicepresidente de la internacional

“Sí, iba con un australiano David Kellett. Si soy presidente me gustaría tener a mi mayor oponente en la vela como vicepresidente. Esto me obliga a pensar mucho más, a debatir, a escuchar ideas innovadoras y disruptivas. Mejoramos la diversidad y la gestión se beneficia en favor de los 4 objetivos míos…yo no quiero estar rodeado a gente que te diga sí a todo. Tengo mi lista de diez candidatos que, por geografía, conocimientos de finanzas, marketing, desarrollo…son los candidatos solidos. Estamos creando un equipo muy potente, muy unido, todos trabajando en la misma dirección “Unity in diversity”como dijo Thomas Bach, Presidente del COI”.

Así usted está convencido en que será presidente de la World Sailing

“Por supuesto, tengo muchos apoyos en Cataluña, Centroamérica, Caribe, Europa y Asia. Sino no perdería ni un minuto más en este tema. Si no estuviera convencido de que voy a ganar, no estaría en esta batalla, tan fascinante por el bien de la vela”.

Entrevista publicada en ABC de la Náutica.

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