En Miami, independientemente de los resultados deportivos que pueda estar dando el equipo pre-olímpico español, la gran y mejor noticia ha sido que el doble medallista olímpico Iker Martínez de Lizarduy ha vuelto a competir junto con su tripulante, la ucraniana nacionalizada española, Olga Maslivets.

Después del mal trago que tuvo que pasar en el Campeonato del Mundo de Vela Olímpica en Aarhus, y donde el Comité de Medición le acusó de haber manipulado su Nacra 17, hace justo medio año y en el que el regatista vasco tuvo que pasar un auténtico calvario; tras volver verle competir, demuestra que está limpio de polvo y paja y que tanto el Comité de Medición como el Jury se excedieron después de calificar a Iker de mala conducta, al interpretar que había modificado su barco.

Después de meses de silencio, tanto por parte de la World Sailing como de la Federación Española de Vela, su participación en la Miami World Cup Series 2019, son una muestra que tanta culpa no debió tener Iker en aquel barco, que acababa de llegar del astillero de Nacra y que no estaba en las medidas correctas.

A Iker Martínez ya no le dejaron ni tomar la primera salida en aquel Mundial, con el perjuicio deportivo y moral que supuso, y por el juicio de telediario al que fue sometido después de los informes presentados por Medición, Jury y su posterior expulsión de la competición, donde incluso se le llegó a aplicar la Regla 69. La propia Federación Española de Vela lanzó en agosto un comunicado en el que como pronto se inhibía y no salió nunca en defensa públicamente de su regatista, sino que acató la resolución del Jury, sin salir a defender públicamente a su regatista.

En Miami Iker está navegando con un barco alquilado y que teóricamente el alquilador lo debe de entregar en perfecto estado. Me imagino que Iker, entre otras cosas lo habrá hecho para evitar cualquier otro conflicto. Y lo está haciendo a un gran nivel luchando por las medallas.

Y ahora yo me pregunto. Si el barco de Iker llegó mal del astillero, por lo tanto no fue manipulado, y siendo el regatista el primer perjudicado y en consecuencia España al no poder luchar por conseguir una de las primeras plazas olímpicas que se otorgaban para Tokio 2020 ¿de quién es la responsabilidad de todo ello?

1 Comentario

  1. La decisión de el mundial en ningún momento se ha visto desafiada.
    Quedó demostrado que el barco presentado estaba modificado y el comité de medición cumplió su cometido al descubrirlo y denunciarlo.
    También quedó demostrado que la modificación no venía del astillero.
    Asumir lo contrario por el simple hecho de que le permitan competir en otro evento con un barco no modificado es erroneo.
    Hay que alegrarse de que esté de vuelta compitiendo, pero no le exonera de lo acontecido en el mundial

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