El Consejo Superior de Deportes (CSD) y el Gobierno de Cantabria desaconsejaron el confinamiento de los regatistas olímpicos españoles de vela en el CEAR de Santander, un buen trabajo de los periodistas José Luis Miró y Julio González, que citando a fuentes oficiales consultadas, han destapado este escándalo a través del periódico Gaceta Náutica.

El requerimiento de que los deportistas debían abandonar el CEAR fue comunicado hace varios días a la RFEV, pero por lo que parece no hicieron ningún caso a la orden de las administraciones. Esto supone una actuación muy grave de la federación, ya que en un estado de alarma como el que está viviendo España, ha sido la federación la que se ha saltado el Real Decreto por el forro, poniendo en peligro la seguridad de los deportistas.

La actuación de la vela española, de la que Julia Casanueva es la máxima responsable, contra el criterio del CSD no es, ni mucho menos, una cuestión baladí. Se trata del desprecio al máximo órgano del deporte español y su subvención representa alrededor del 60-70% de los ingresos de la federación.

Sigue GN contando que el máximo organismo del deporte español asegura que “se les dijo claramente” a los responsables del centro que los deportistas debían abandonar el complejo y que si no lo hacían, era “bajo su responsabilidad ante las autoridades sanitarias y las fuerzas de seguridad”. 

El Consejo Superior de Deportes (CSD) ha expresado su malestar al rotativo por esta situación inédita y ha dejado claro que los regatistas olímpicos deberían estar en sus casas y no recluidos en las instalaciones de la Real Federación Española de Vela (RFEV).

La Delegación del Gobierno en Cantabria confirmó también a Gaceta Náutica que el CSD había informado por escrito al CEAR de que los deportistas debían abandonar las instalaciones el 15 de marzo, en aplicación del decreto de estado de alarma por el coronavirus. “Tres días después se insistió, pero hicieron caso omiso y manifestaron su intención de permanecer allí”, añadió esta fuente.

El propio CSD corroboró, a través de un portavoz autorizado, que “se les dijo claramente [a los responsables del centro de alto rendimiento] que tenían que abandonar ese lugar, y que si no lo hacían, era bajo su responsabilidad ante el gobierno autonómico, las autoridades sanitarias y, por supuesto, las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado”. El CSD añade que tuvo que advertir al centro de que se estaba cometiendo una “ilegalidad” al permitir entrenamientos en grupo y actividades al aire libre dentro del complejo, algo que está prohibido.

La residencia Blume de Madrid, dependiente del CSD, cerró sus puertas tras la decisión de recluir a la población y envió a los atletas a pasar el confinamiento con sus familias. El equipo técnico de la RFEV, sin embargo, tomó la decisión de trasladar a los integrantes del equipo nacional a Santander cuando la mayoría de ellos se encontraban en Mallorca para tomar parte en el Trofeo Princesa Sofía Iberostar, cancelado dos días antes del decreto de estado de alarma por la pandemia de COVID-19.

La oficina de comunicación de la RFEV respondió ayer a una solicitud de información del periódico en cuestión, y la respuesta federativa fue la siguiente: “Uno de los factores que se manejaron cuando el equipo estaba entrenando en Palma, antes del confinamiento decretado, fue el de reunir a todos aquellos que quisieran volver a Santander, ya que al haber estado en Palma las semanas previas preparando diversas competiciones, se entendió que el riesgo había sido alto al estar con tantísimos deportistas de varias nacionalidades conviviendo”.

Síntomas leves de un deportista

Asimismo aseguró que uno de los deportistas concentrados “desarrolló pequeños síntomas de enfermedad (síntomas leves compatibles con una infección de vías respiratorias altas), pero sin llegar a tener temperatura que pudiera ser considerada fiebre y cuyo cuadro se resolvió en menos de 48 horas”.

Según la RFEV, cuyo equipo olímpico dirige Santi López Vázquez, “todos los deportistas están siendo monitorizados por la doctora de la federación a diario y desde que llegaron de Palma”. En el CEAR de Santander se encuentran confinadas 15 personas: los equipos masculinos y femeninos de las clases 470 y 49er, además de los de Finn, sus respectivos entrenadores y una fisioterapeuta.

Desde esta página ya se avisó de que un confinamiento de este tipo podía conllevar problemas de salud –debido a la actual pandemia de coronavirus- y por su fácil transmisión y contagio, con lo que de confirmarse un positivo, el resto deberán ponerse de inmediato en cuarentena, con todo lo ello conlleva, ya que la mayoría viven a cientos de kilómetros de Santander.

Después de este desastre los principales responsables federativos deberían dimitir o el CSD tomar las medidas oportunas, debido a la gravedad y del incumplimiento de la ley en un momento tan crítico en España.

El Real Decreto 463/2020 establece que el incumplimiento o la resistencia a las órdenes de las autoridades competentes en el estado de alarma será sancionado con arreglo a las leyes, en los términos establecidos en el artículo 10 de la Ley Orgánica 4/1981, de 1 de junio.

1 Comentario

  1. Respetando la libertad de informar, considero que este no es el momento mas oportuno para prepararle el terreno a exdirectivos de la RFEV que buscan sacar rédito electoralista. En estos momentos hay otras prioridades antes que sacar informaciones que tratan de desestabilizar a todo un equipo de profesionales que lo único que quieren es llegar en las mejores condiciones a sus JJOO. Cuando tomaron la decisión de marcharse a Santander lo hicieron sin saber si eso iba a durar mucho o poco, pues las autoridades siempre han guardado un mutismo absoluto que se remonta desde los meses de enero y febrero. Ya tendrá tiempo el CSD de pedir explicaciones, pero será el propio CSD quien lo haga y no un juicio popular con fines partidistas.

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