Xavier Ribera a bordo de su barco 'Pinetell', donde él era feliz.

Este es uno de estos momentos que racionalmente sabes que va a ocurrir pero que sentimentalmente quieres pensar que nunca va a pasar. Xavier Ribera nos ha dicho hoy adiós, después de luchar contra una larga enfermedad.

Los que le conocíamos y sabíamos de su situación éramos conscientes de que esto antes o después iba a pasar, pero cuando te llega la noticia por whattsapp y después las llamadas, ves que así de cruel es la vida.

Xavier Ribera era un apasionado de la vela, a la que le dedicó toda su vida, ya como regatista como directivo. Durante 35 años dedicó su tiempo al deporte que más amaba. Fue nombrado presidente del Club de Vela Palamós en el año 1983 con tan solo 23 años, cogiendo el relevo de Guido Depoorter. Su padre fue uno de los fundadores del Club Nàutic Costa Brava, el más antiguo de la provincia de Girona. Club por el que ha pasado por prácticamente todos los cargos, Francesc Llagostera lo nombró vocal de vela; Juan Antonio Picardo, secretario y con Josep María Ribas y Eduard Sallés, vice-presidente. Su trayectoria no pasó desapercibida y primero Joan Antón Camuñas y después Segimon Obradors lo nombraron miembro de la junta directiva de la Federació Catalana de Vela. En 2019 recibió la medalla de oro del CNCB.

Pero Xavi Ribera era mucho más. Siempre lo diré, personal y profesionalmente les debo todo a Xavier Ribera y Joan Sarquella. Ellos fueron los que confiaron en un chaval la comunicación de una regata como la Christmas Race cuando sólo tenía 22 años y que a la postre sería mi trampolín a dar el salto a la Real Federación Española de Vela y todo lo que vino después. La vela se convirtió en mi modus vivendi, de no haber sido por ellos, probablemente hoy no estaría aquí.

Fotos: Alfred Farré

Le detectaron el cáncer en las primeras semanas de confinamiento. Una tos fue el detonante, a partir de ahí ha sido una lucha de un año y medio contra esta maldita enfermedad. Hablé por primera vez con él en verano, se encontraba animado, con ganas de vivir. Quedamos que cuando subiera a Palamós nos iríamos a cenar con Enric Agud, amigo común, para celebrar que había ganado la batalla. Se suspendió la Christmas y no le pude ver hasta hace apenas dos meses, cuando vino a la entrega de premios de las FKSS. Llegó andando, acompañado de Emma –quién ha sido su gran apoyo hasta el final-. Fue una sorpresa y una alegría para mí y para todos los que estábamos allí, Joan, Palo, Anna…Le vi animado, estaba contento, había visto a algunos de sus amigos de la vela, se le notaba feliz.

Este fin de semana, un mes y medio después, se ha celebrado la Interclubs Costa Brava, una de sus regatas favoritas y era de los que nunca fallaba con su estimado ‘Pinetell’. Seguro que desde su casa en Es Monestrí, con vistas a la maravillosa bahía de Palamós, Xavi ha esperado a irse, pero no antes sin despedirse, aunque fuera desde detrás de la ventana, de todos sus amigos regateros.

Fins aviat Xavi! Et trobarem a faltar.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here