Este domingo (a las 14:30 hora española) comienza la Asamblea General de la World Sailing en Bermuda. En el orden del día la propuesta para la reforma de la Gobernanza de World Sailing. Una propuesta que pretende cambiar radicalmente los Estatutos, reglamentos y la forma de funcionar de la federación internacional (ver aquí).

Es de capital por importancia porque plantea una completa ruptura con lo existente y condicionará la marcha y el control futuro de la federación. La propuesta ha levantado numerosas críticas entre muchas federaciones nacionales y otras voces, tanto en cuanto a su contenido (dicen: escasamente democrático, que elimina el control natural que los socios de World Sailing –las federaciones nacionales- deben tener sobre su propia organización y concentra todo el poder en un Comité Ejecutivo que no responde directamente ante la asamblea) como a la premura con que pretende ser aprobada.

La Federación de Singapur ha enviado una carta abierta a todos los presidentes de las Federaciones Nacionales (ver aquí) pidiéndoles que apoyen una propuesta –presentada por la federación húngara y otras- para que se posponga su aprobación a la siguiente sesión de la asamblea general (Abu Dhabi 2020), a fin de dar tiempo real para estudiar su contenido y poder efectuar enmiendas adecuadas.

Ante este reto, se ignora el sentido del voto de la presidenta de la RFEV, especialmente porque ese tema no ha sido debatido ni en el seno de la Junta Directiva de la RFEV ni de la Asamblea General.

¿Qué va a hacer la presidenta Julia Casanueva? ¿Nos sorprenderá de nuevo como lo hizo cuando votó a favor de incluir el barco quillado mixto doble como evento para los JJ.OO. 2024?

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here