La columna de Tripulante 18 es en este número un anexo a la entrevista que ha dado a este periódico, Arturo Delgado, que fuera presidente de la Real Federación Española de Vela durante dos etapas sumando doce años. A sus más de 80 años, el que es el presidente con más éxitos de la vela española hace un repaso a todos estos años, haciendo una retrospectiva desde que llegó, pero también de los últimos 20 años analizando como lo ha visto desde su privilegiada posición, y como ve el futuro.

En periodismo las ediciones impresas, los artículos tienen espacio muy concreto, lo mismo pasa en radio y televisión, donde el tiempo es limitado. Y es que la entrevista a Arturo Delgado fue larga, extensa y sobre todo muy interesante. Como presidente vivió lo máximo con las cinco medallas de Barcelona, pero también la decepción de volverse de Sydney con cero grajeas y con siete diplomas, cuatro de ellos siendo un cuarto puesto, probablemente el más difícil de digerir para todo deportista.

El hecho es que la entrevista no tiene desperdicio. Donde deja clara la decadencia que ha tenido la federación no sólo a título deportivo, sobre todo en relación a la vela no olímpica, donde la federación cada vez le dedica menos recursos, pero también en el aspecto económico. En el año 2000 se dejó una federación rica, con más de un millón de euros en caja, otro tanto en patrimonio y con patrocinadores; pero que con el tiempo se ha ido dilapidando y gastando superfluamente, en detrimento, claro está del deporte y esto repercute en el deportista.

Actualmente la Real Federación Española de Vela es una sucursal del Consejo Superior de Deportes, que es el organismo que le mantiene viva gracias a las subvenciones. Ya no hay aquél ingreso a través del patrocinio privado que se consiguió en los años 80 y 90 que permitían tener un poco más de independencia, como sí hacen otras federaciones, y no hablo sólo de la de fútbol. Desde hace casi dos décadas que se vive, casi exclusivamente, del dinero del papá estado.

Habla de sus colaboradores, de los que no le fallaron, pero también de los que le fallaron estrepitosamente a los que acusa de “traidores, ya no solo a mí sino a la federación y a la vela”. Se queja de que las cuentas de la Fundación Vela Española y del Mundial de Santander 2014 aún no han sido presentadas para ver donde ha ido el dinero que se gastaron primero Gerardo Pombo y después José Ángel Rodríguez. Y recuerda a Julia Casanueva que ella vendió para ganar la moción de censura que iba a poner todas las cuentas del famoso mundial encima de la mesa, y que casi cinco años después, aún no lo ha hecho…ni lo va a hacer.

Pero como en este suplemento no ha cabido todo, les invito a escuchar la entrevista completa a Arturo Delgado en el podcast de radio Tripulante 18, donde durante cerca de 40 minutos, el que fuera máximo rector de la vela española, cuenta con todo lujo de detalles todo lo que les acabo de contar y mucho más. No tiene desperdicio.

Para escuchar la entrevista al completo pinchar aquí.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (25/06/20)

28/05/20 – Caminando hacia «la nueva normalidad»

Tara Pacheco con mascarilla junto a su Nacra 17 en el CEAR de Santander.

En el momento que se inició la desescalada, desde las instituciones se empezó a emplear la frase de que tenemos que empezar a prepararnos para “la nueva normalidad”. Esto se puede interpretar de muchas maneras, como todo en el vida, pero en el deporte lo de “la nueva normalidad” no parece quedar muy claro.

Vamos pasando fases como aquél que va aprobando revalidas. Estos pueden, pero estos otros no. Ya sea por criterios sanitarios o políticos, a mí esto me da igual, el hecho es que los deportistas –que en el caso de los profesionales es también su trabajo y modus vivendi- se están viendo afectados muy negativamente de todo este descontrol.

Es entendible, que en las primeras semanas del confinamiento total del país, todo el mundo tuviera que estar recluido en sus casas para evitar la propagación del virus, pero dos meses y medio después y con media España en fase 1 y la otra en fase 2, nos encontramos que sales a la calle y te encuentras a media ciudad haciendo ‘ejercicio’ a menos de un metro entre unos y el resto, sentados en las terrazas de los bares a menos de medio metro entre unos y otros.

Mientras tanto, exceptuando los futbolistas profesionales que sí están entrenando, y los jugadores de golf profesionales y amateurs pudiendo salir en partidas de cuatro a jugar, eso sí, sin tocarse entre ellos ni al palo de la bandera, luego ocurre que sí pueden tomarse una refrescante cerveza en la terraza del bar del club en una mesa de cuatro y compartiendo bolsa de patatas.

Sin querer salirme del hilo conductor, los regatistas ya sean de vela o también de remo u otras disciplinas parecidas, no pueden entrenar con sus embarcaciones. Y así ya van camino de los tres meses. A los olímpicos, como se hizo a los futbolistas, se les debería haber hecho a todos un test que bien se podrían haber pagado con las generosas subvenciones que reciben del CSD o a través del COE, que también debería de estar para estas cosas, y no solo para pedir prórrogas a las elecciones para sus paniaguados presidentes. Y en caso de dar negativo ¿dónde está el problema para que puedan salir a navegar las tripulaciones dobles como pueden ser un 470 o un Doble scull, que en el caso del remo, solo se ven el cogote?

Los deportistas se quejan, y con razón, ya que ven con impotencia como en el resto de países ya dejan entrenar a sus regatistas, que serán sus rivales en los próximos mundiales, europeos y Juegos. Para ellos, un día sin salir al agua en su barco y sin su compañero, es un día perdido. Está muy bien el ejercicio físico fuera del agua y las miles de charlas teóricas, de meteorología o de piscología; pero lo que necesitan es salir al mar con urgencia, sino luego los políticos de turno no podrán sacarse las fotos con los medallistas de Tokio –si los hay-, y después serán todo lamentaciones.

Sin estudiar no se puede aprobar y sin entrenar no se puede ganar.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (28/05/20)

30/04/20 – Trampa mortal por los derechos televisivos

El presidente de la RFEF, Luis Rubiales; la secretaria de estado para el deporte, Irene Lozano y el presidente de la LFP, Javier Tebas.

El Consejo Superior de Deportes (CSD), la Real Federación Española de Fútbol (RFEV) y la Liga de Fútbol Profesional (LFP) pueden dar la estocada final a las federaciones y hacerse con el control total y absoluto de sus derechos televisivos.

La crisis del COVID-19 está sirviendo al Estado para empezar a nacionalizarlo todo de una forma más o menos encubierta, y es por ello que ha puesto un caramelo en la boca de las federaciones más minoritarias ofreciéndoles que si ellas no están capacitadas, quedarse con sus derechos audiovisuales, a cambio de unas migajas, claro.

Para ello se va a crear una fundación que estará dotada con fondos procedentes de la venta de los derechos audiovisuales del fútbol. Esto ha sido incluido dentro de un Real Decreto-ley 5/2015, de 30 de abril, de medidas urgentes en relación con la comercialización de los derechos de explotación de contenidos audiovisuales de las competiciones de fútbol profesional y que ha servido para colar esta nueva medida más por la puerta de detrás que por la de delante aprovechando el caos que vive actualmente el país.

Todos sabemos que las federaciones sin grandes recursos propios y que dependan de la subvención pública como es la de vela, a la que les pongan algo de dinero, por poco que sea, acabarán cediendo. A partir de ahí el tema estará en ver cuáles serán los derechos que se venden –es decir que la letra pequeña será más importante que nunca- y si son todas las competiciones que estén bajo el amparo de la federación –que son todas las que estén en el calendario nacional- o solo algunas concretas. Como sean todas, las federaciones territoriales y los clubes quedarán totalmente vendidos, ya que nadie les podrá asegurar que sus regatas saldrán o no en televisión ni tendrán el control de las imágenes de las mismas; con lo que lo que se pueden quedar sin patrocinadores dependiendo de lo que firme la RFEV con esta nueva fundación a tres.

Esto ya pasó con el fútbol profesional donde la RFEF se ha quedado para hacer el calendario, nombrar al cuarteto arbitral y el VAR. El resto lo controla todo, absolutamente todo, la LFP.

Quedarse con todos los deportes fue una de las ambiciones de la LFP con la creación de La Liga Sports, dando un dinero a las federaciones a cambio de promocionales a través de una página web creada ex proceso para ello. Esto nació hace cuatro años, justo antes de los Juegos Olímpicos de Río 2016, lo que fue una ayuda a las federaciones serviría como cimientos de lo que pueden culminar ahora CSD, RFEV y LFP, el hacerse con el control televisivo de todo el deporte español.

Eso sí, dan la opción de las federaciones que no deseen asumir la gestión y comercialización de los derechos audiovisuales a hacerlo por sí mismas. Pero yo me pregunto ¿qué federación lo va a hacer? La de vela, me gustaría equivocarme, pero lo dudo. Es mejor el dinero fácil y rápido a cambio de dejar vendidas a territoriales y clubes, que probablemente no verán un euro de esta venta.

Si finalmente Julia Casanueva firma con esta fundación, a poco más de seis meses para las elecciones, estará hipotecando el futuro ya no solo de la federación, sino al siguiente presidente, ya sea ella, o más grave si le deja esta carga a su sucesor.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (30/04/20)

26/03/20 – 2021, un año más para los Juegos

Escribo esta columna y a lo mejor cuando los lectores la lean habrá cambiado radicalmente la visión del país y del mundo. El planeta tierra está girando demasiado rápido para algunas cosas, pero muy lento para otras. Esta crisis del COVID-19 está provocando alteraciones en todos los aspectos de la vida cotidiana, que al final hará que valoremos las cosas de otra forma una vez salgamos de este mal sueño, y que no está sacado de una película de ciencia ficción, sino que es muy real.

Desde que se conocieron los primeros casos de coronavirus en China hasta estos días, en las que el bicho está ya en prácticamente todos los países del planeta y desde este último mes con especial gravedad en Europa; muchas han sido las voces que han hablado de si se deberían de suspender, aplazar o cancelar los Juegos Olímpicos que se deberían de celebrar el próximo verano en Tokio.

El primero en hablar claro fue el ex nadador canadiense y miembro más antiguo del COI, Dick Pount, que en febrero dijo a finales de mayo debía de tomarse la decisión de cancelar o no la cita olímpica, el propio COI que se puso de plazo a finales de abril ya ha hecho oficial que se postponen a una fecha antes del verano de 2021. Algo parecido sucedió con Río 2016 con el virus del Zika, pero finalmente la cosa no fue a mayores y se celebraron. Pero en esta ocasión la cosa es muy distinta.

Durante estas dos primeras semanas de confinamiento obligado en España y en buena parte de Europa, han saltado a la palestra distintas opiniones referente qué hacer con Tokio 2020. Deportistas como la nadadora Mireia Belmonte o el presidente del COE, Alejandro Blanco, han alzado la voz quejándose de que los españoles llegarían en inferioridad de condiciones a Tokio. Bueno, digo yo que serán los españoles, los franceses, los italianos, los belgas…

En cuanto a la vela, los regatistas olímpicos tras la suspensión del Sofía, decidieron confinarse en el CEAR de Santander. No pueden navegar, ya que está prohibido, con lo que solo pueden utilizar el gimnasio, recibir charlas técnicas y poner a punto los barcos. Lo cual no se si ha sido una buena idea, aunque supongo que en la Federación Española de Vela habrán puesto en la balanza los pros y los contras de esta decisión, que a mi entender es bastante extrema.

Tengamos en cuenta que una veintena de personas estarán varias semanas aisladas en un espacio muy reducido y tener a mucha gente confinada tiene el peligro de que si uno coge el virus, Dios quiera que no, el contagio pueda ser generalizado a otros miembros del equipo, lo cual sí sería preocupante de verdad. Además estar dos o más semanas encerrados lejos de sus familias también puede provocar más de un trastorno psicológico.

Pero estoy seguro de que los principales responsables de la federación, que además todos ellos viven no en el CEAR sino en sus casas en Santander, sabrán bien como afrontar este tema a medida que pasen los días de confinamiento de todos estos deportistas y entrenadores.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (26/03/20)

27/02/20 – Se presenta un año caliente

Foto de familia de las tripulaciones y las autoridades en el RCN S’Arenal. Foto: © Tomàs Moyà / SE

Los años olímpicos acostumbran a ser calientes por naturaleza. Un país como España está casi obligado a conseguir medallas olímpicas. Y aunque en Río 2016 nos volvimos de vacío, en principio debería ser la excepción que confirme la regla. Las expectativas de cara a Tokio 2020 vuelven a ser altas, si tenemos en cuenta los últimos resultados en los Mundiales.

Pero independientemente de lo que ocurra en el ámbito deportivo, lo que también tienen los años olímpicos es que son años de comicios en las federaciones. En los últimos años los procesos electorales han sido duros y que acostumbran a tener efectos colaterales importantes.

En esta ocasión pero, llegarán con una federación partida por la mitad después de que Julia Casanueva haya decidido cortar la cabeza a sus dos hombres fuertes, Chimo González Devesa y a Javier Sanz, y que de cara a la galería eran su mano derecha e izquierda, pero luego ha quedado demostrado que para la presidenta no era así. Mientras le interesó les mantuvo, cuando ya no, les ceso por supuesta falta de confianza. Estamos en febrero y si se confirman algunos rumores de posibles candidatos que ya se están barajando, me da la impresión que pronto habrá ceses o dimisiones en la directiva de Casanueva.

La vela española a día de hoy está partida en dos o incluso en tres partes, y todo apunta a que además de Casanueva habrá uno o dos candidatos más, como mínimo. El tiempo quitará o dará razones, pero lo que ha demostrado la historia es que todo lo que sube baja, y por muy todopoderosos que hubieran sido, cuando ya no estás, acabas por desaparecer. Y sino que se lo pregunten a Gerardo Pombo y José Ángel Rodríguez Santos.

Pero las elecciones a la Federación Española no serán las únicas que tendrán interés para los intereses del país. Por primera vez en la historia un español, Gerardo Seeliger, será candidato a la Federación Internacional, para quienes no le conozcan (que deben ser pocos), pueden leer una entrevista en que le hice en el suplente de Náutica de ABC.

Que un español presida la vela mundial sería muy beneficioso para la vela española. Seeliger cuenta con el apoyo de sectores muy importantes de la sociedad, la política y el deporte español. Ahora solo falta que su federación, la española, le apoye a presidir la World Sailing. No hacerlo no tendría ningún sentido.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (27/02/2020)*

30/01/20 – Que sea un año de nieves

Anillos olímpicos gigantes en la zona costera del Parque Marino de Odaiba, en Tokio, antes de los Juegos Olímpicos de Tokio 2020. Foto: REUTERS/Issei Kato

Dice el refrán: “Año de nieves, año de bienes”. Pues bien, este es un año olímpico, y eso quiere decir que gran parte del futuro de la vela española –al menos la más mediática, económica y política-, pasará por Tokio el próximo mes de agosto.

Mediática esto siempre y cuando haya medallas, económica porque en función de si hay o no grajeas las siguientes subvenciones del CSD y becas ADO son más o menos generosas y política porque tenemos por delante unas nuevas elecciones presidenciales a la RFEV.

2020 es un número redondo que a priori pinta bien. Veremos como empieza, pero sobre todo habrá que ver como acaba.

Los Juegos Olímpicos siempre marcan un antes y un después, y Tokio no va a ser la excepción. Hablar de expectativas y de quinielas siempre es arriesgado, y a seis meses vistas más aún si cabe; aunque bien es cierto que algunas clases tienen más opciones que otras, ya que los resultados previos están ahí, y si hacemos caso a los números hasta el momento los 470 son los que mejor pinta tienen; le siguen los 49er y los Nacra 17.

Siempre, según los resultados de estos últimos meses, los primeros debería luchar por las medallas y los segundos, como mínimo estar en la Medal Race.

Un peldaño más atrás encontramos a las tablas RS:X. El windsurf ya sabe lo que es probar el metal olímpico, pero actualmente parece estar lejos de repetir.

Y luego están las clases que aún no tienen la plaza asegurada, caso del Finn y los Laser Standard y Radial, de los que saldremos de dudas esta primavera. En el primero de los casos solo hay una sola bala en la recámara, la misma que tienen el resto de países europeos que aún no tienen el pasaporte; mientras que los segundos tanto en chicos como en chicas, son dos la plazas europeas en juego, España siempre se ha quedado a las puertas de conseguir la ansiada plaza, y en Río se participó porque Nueva Zelanda renunció a la su plaza en el último momento. Esperemos que en esta ocasión se consiga sin tener que ir a esta posible repesca.

Y para rematar el 2020 al ser la de vela una federación de deporte olímpico, tiene que convocar elecciones a lo largo de este año, veremos si Julia Casanueva las celebra antes de final de año, o bien como en la anterior ocasión alarga plazos hasta el límite y se celebraron en el año siguiente; para esperar a ver quien de verdad se presenta para ocupar el sillón presidencial de Gamazo s/n de Puertochico.

Artículo publicado en ABC de la Náutica (30/01/2020)*

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