Parece que los virus que pululan por el mundo quieren tomar protagonismo durante los años olímpicos provocando grandes dolores de cabeza reales y figurados al planeta.

En Río 2016 el gran protagonista fue el virus del Zika y que transmiten los mosquitos. Durante los meses previos todo fueron cábalas de si se celebrarían los JJ.OO. Finalmente se disputaron y no pasó nada. No es un virus mortal pero sus síntomas eran de fiebres y salpullidos, más grave podía ser para las mujeres embarazadas, y que le feto podría tener malformaciones.

En los meses previos hubo muchas recomendaciones, como de los de 150 científicos que aconsejaron a la OMS suspender los Juegos. Esto no sucedió, y a los miles de visitantes que tuvo Río de Janeiro parece que ser que los afectados fueron minoría. Uno de ellos fue Marina Alabau, que tras pasar sus consecuencias, quitó dramatismo al caso y habló que se había exagerado mucho.

Ahora el virus de moda es el COVID-19 (conocido mundanamente como coronavirus). Este nuevo virus salido desde China, parece ser que mata de verdad. Aunque las informaciones que llegan desde el gigante amarillo son las que son y los números seguro que están adulterados a la baja, lo que llega de allí parece preocupante, pero lo que no se si hay que hacer caso a todo lo que llega a través de las redes sociales, donde parece que casi no se puede salir de casa por peligro de ser infectados. Serio debe de serlo, ya que para suspender un evento del calibre del Mobile World Congress de Barcelona, con los perjuicios económicos que ha acarreado es para tomárselo en serio.

El mapa del Centro de Ciencia e Ingeniería de Sistemas de la Universidad Johns Hopkins sigue los casos de coronavirus en tiempo real. Fuente Gaceta Médica. (Pinchar en la imagen para seguirlo en tiempo real)

Los próximos Juegos Olímpicos serán en agosto en Tokio, en el Japón, país vecino de China. Si se ha suspendido un congreso en Barcelona a casi 10.000 de Pekín, no quiero ni pensar que se suspenderán los Juegos Olímpicos, aunque la distancia con Tokio sea de apenas 2.000 kilómetros.

Por lo pronto esta semana se han anulado los ensayos con voluntarios de los Juegos Olímpicos para prevenir la propagación del coronavirus. En Japón hay unos 60.000 casos, pero solo un fallecido.

En el mundo del deporte ha habido bastantes suspensiones en todo el planeta, por supuesto en China donde el primero en caer fue el Gran Premio de China de Fórmula 1 en Shanghai, así como el preolímpico de fútbol, baloncesto o boxeo las trasladaron fuera de China. También está suspendida la Super Liga China. En Japón lo más destacado ha sido la suspensión de la Maratón de Tokio. Y lo último ha sido la propagación del virus a Italia que provocó la suspensión de todos los eventos públicos.

Veremos como evoluciona. Personalmente creo que los Juegos Olímpicos se van a celebrar, y como ocurrió con el Zika es más el ruido que otra cosa. Aún quedan cinco meses y el contagio puede ir a más…o a menos.

Pero este virus puede traer efectos colaterales de dimensiones incalculables si se suspendiera la cita de Tokio 2020. Por ejemplo y a lo que afecta a la vela también podrían ser nefastos, ya que el Comité Olímpico Internacional le ingresa a la World Sailing la nada despreciable cantidad de 15.000.000 de dólares, lo que es un 60% de su presupuesto, con lo que si no hay Juegos, no hay dinero.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here