El Team New Zealand, ganador de la última edición de la America’s Cup, se encuentra inmerso en una espiral que empieza a parecerse a lo que es esta competición, donde desde siempre ha estado envuelta en un halo de misterios, espionajes, denuncias y los que se ha unido hasta un posible caso de malversación de fondos públicos procedentes del gobierno de Nueva Zelanda.

Hace pocos días el equipo neozelandés anunciaba el despido de una empresa que tenía contratada por supuestas filtraciones de secretos de su base en el puerto de Auckland, ya que según dicen detectaron la salida de determinados documentos relacionados con el equipo y que sólo podía tener personal con acceso a su base en Hasley Street en Auckland. Es por ello que el equipo neozelandés decidió prescindir de varios de sus empleados como sospechosos de esta fuga de información.

El director general del equipo neozelandés, Grant Dalton, se ha mostrado “asombrado de que algo así haya pasado” dentro de su propia organización y bajo su supervisión. “Nos parece increíble y aún no lo creemos”.

Dalton ha explicado que habían sospechado durante seis meses que podría haber informantes dentro de la organización, y que la base del puerto fue ‘barrida’ electrónicamente en dos ocasiones, realizando pruebas de penetración en los cortafuegos informáticos para comprobar que los ‘hackers’ no pudiesen penetrar en los sistemas y resultaron negativas.

Pero pocos días después, en concreto el 1 de julio, el propio Dalton pasaba de acusador a acusado al tener que defenderse de haber malversado dinero de su equipo y denunció haber sido víctima de una estafa. Según el diario New Zealand Herald, el Team New Zealand (TNZ) fue víctima engañado al intentar pagar a uno de sus proveedores en Europa y perdió la noción del dinero transferido a una cuenta bancaria en Hungría.

Todo esto vendría a colación que una de las de filtraciones está relacionada con una posible acusación por haber costeado la empresa organizadora, America’s Cup Events (ACE), el transporte a Australia del coche de carreras de Grant Dalton, un Chevrolet Camaro del año 1970, a cuenta de la organización de la 36 America’s Cup. Sólo así se explica que Dalton mostrara la factura del transporte a un periodista del Stuff.

“Contactamos a la policía de fraudes directamente, quienes trabajaron estrechamente con la policía belga y la Interpol. Pudimos recuperar parte del dinero”, dijo el jefe del equipo de Nueva Zelanda, Grant Dalton. “Hemos sido víctimas de delincuentes, tampoco sabemos quiénes son, ni la policía”, añadió.

En Nueva Zelanda, donde la vela es uno de los principales deportes por detrás del rugby, la situación del Team New Zealand preocupa incluso al gobierno, que ha lanzado una investigación interna sobre el funcionamiento del propio sindicato.

Las autoridades del país han señalado un documento oficial “la pobre organización estructural y financiera de TNZ”. El equipo kiwi ha recibido últimamente del gobierno tres millones de dólares neozelandeses (1,72 millones de euros) que ahora está muy preocupado por como se ha podido distribuir este dinero, y es que las autoridades locales ya han invertido 250 millones de dólares neozelandeses (casi 145 millones de euros), desde que se inició la campaña de cara a defender la Jarra de las Cien Guineas a partir del próximo mes de marzo de 2021 en aguas de Auckland.

Un auténtico culebrón que parece que no acaba más que empezar.

¡Continuará!

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